Tarjetas de emociones para niños autistas: PDF gratis para imprimir y usar en casa o en la escuela

Identificar y comunicar lo que sentimos no siempre es sencillo.

Algunos niños autistas pueden reconocer fácilmente determinadas emociones, mientras que otros necesitan más tiempo, experiencias concretas o apoyos visuales para relacionar palabras como triste, preocupado, frustrado o tranquilo con lo que están experimentando.

Cuando además existe comunicación oral limitada, explicar algo tan abstracto como una emoción puede resultar todavía más difícil.

Por eso hemos preparado estas tarjetas de emociones para niños autistas en PDF, un recurso visual gratuito que puede utilizarse en casa, en la escuela o durante actividades de acompañamiento.

Las tarjetas no pretenden enseñar que existe una única cara correcta para cada emoción.

Su objetivo es mucho más práctico: ofrecer imágenes y palabras que puedan ayudar al niño a señalar, explorar y comunicar cómo se siente.

Descarga gratis las tarjetas de emociones

Vista previa de las tarjetas de emociones para niños autistas incluidas en el PDF gratuito para imprimir.

El PDF incluye tarjetas visuales que pueden recortarse y utilizarse individualmente o colocarse juntas para formar un pequeño tablero de emociones.

Descarga gratuita

Hemos creado un material imprimible con diferentes emociones y estados que pueden aparecer en la vida cotidiana.

DESCARGAR TARJETAS DE EMOCIONES – PDF GRATIS

¿Para qué sirven las tarjetas de emociones?

Las tarjetas pueden ofrecer una alternativa visual cuando expresar una emoción únicamente mediante palabras resulta difícil.

Por ejemplo, en lugar de preguntar repetidamente:

“¿Qué te pasa?”

podemos mostrar unas pocas opciones y decir:

“¿Quieres mostrarme cómo te sientes?”

El niño puede señalar una tarjeta, entregarla, mirarla, acercarla o utilizarla de la manera que resulte accesible para él.

La National Autistic Society explica que las tarjetas con diferentes emociones pueden proporcionar una manera visual de comunicar sentimientos, especialmente para niños que no hablan o tienen un vocabulario oral limitado.

No todos los niños autistas tienen dificultades para reconocer emociones

Es importante evitar generalizaciones.

Algunas personas autistas identifican y describen sus emociones con mucha precisión.

Otras pueden experimentar dificultades para reconocer, diferenciar o describir determinados estados internos.

Una de las características que puede presentarse en algunas personas es la alexitimia, término utilizado para describir dificultades relacionadas con identificar y expresar las propias emociones.

Una revisión sistemática publicada en Autism encontró una relación entre rasgos autistas y alexitimia en niños y adolescentes, pero también destacó limitaciones importantes en la investigación disponible.

Por eso una tarjeta visual puede resultar útil para algunos niños y completamente innecesaria para otros.

El recurso debe adaptarse al niño, no el niño al recurso.

¿Qué emociones aparecen en nuestro PDF?

Para comenzar utilizaremos emociones y estados relativamente frecuentes y fáciles de incorporar en situaciones cotidianas.

El material incluirá tarjetas como:

  • Feliz
  • Triste
  • Enojado
  • Asustado
  • Preocupado
  • Frustrado
  • Tranquilo
  • Cansado
  • Confundido
  • Sorprendido
  • Emocionado
  • No sé cómo me siento

La tarjeta “No sé cómo me siento” es especialmente importante.

El niño no debería sentirse obligado a escoger una emoción solamente porque un adulto espera una respuesta.

¿Por qué incluimos estados como “cansado”?

En sentido estricto, cansancio no es una emoción básica.

Sin embargo, este material busca ser funcional.

En la vida cotidiana, estados físicos como hambre, cansancio, dolor o sobrecarga pueden influir profundamente en cómo una persona se siente y se regula.

Por eso puede ser útil trabajar posteriormente con tarjetas de necesidades y sensaciones corporales además de las emociones.

De hecho, ese será un recurso diferente dentro de nuestra sección de descargables.

Las expresiones faciales de las tarjetas son una referencia, no una regla

Una persona triste no necesariamente llora.

Una persona ansiosa puede sonreír.

Un niño enojado puede permanecer completamente quieto.

Y una persona autista puede expresar sus emociones de maneras que otras personas no reconocen inmediatamente.

Por eso las ilustraciones de nuestro PDF deben entenderse como apoyos visuales, no como una prueba para determinar cómo “debe” verse una emoción.

Lo realmente importante es aprender qué significa cada emoción para ese niño.

1. Empieza con pocas tarjetas

Niño utiliza junto a su madre las tarjetas de emociones incluidas en el PDF gratuito para comunicar cómo se siente.

No es necesario colocar las 12 tarjetas delante del niño desde el primer día.

Demasiadas opciones pueden dificultar la elección.

Podemos comenzar, por ejemplo, con tres:

FELIZ – TRISTE – ENOJADO

Cuando esas palabras e imágenes resulten familiares, pueden introducirse gradualmente otras opciones.

Otro niño quizá necesite comenzar con:

TRANQUILO – PREOCUPADO – ENOJADO.

No existe una secuencia obligatoria.

2. Presenta las tarjetas cuando el niño está tranquilo

Una crisis intensa probablemente no sea el mejor momento para enseñar por primera vez un material nuevo.

Conviene explorar las tarjetas previamente en momentos tranquilos.

Podemos mirar las imágenes, nombrarlas y relacionarlas con experiencias conocidas.

Así, cuando el niño necesite utilizarlas para comunicarse, el recurso ya será familiar.

3. Relaciona las emociones con experiencias reales

Las emociones son conceptos abstractos.

Puede resultar más sencillo comprenderlas cuando se relacionan con acontecimientos concretos.

Por ejemplo:

“Estabas feliz cuando fuimos al parque.”

“Te asustó ese ruido fuerte.”

“Parecías frustrado cuando el juguete no funcionaba. ¿Era frustración o te sentías de otra manera?”

La última parte es importante.

El adulto puede hacer una observación, pero debería permitir que el niño la corrija.

4. No digas al niño lo que siente como si fuera un hecho

Existe una diferencia entre decir:

“Estás enojado.”

y decir:

“Veo que estás apretando las manos. ¿Estás enojado, frustrado o te pasa otra cosa?”

El comportamiento externo no siempre permite saber exactamente qué está experimentando otra persona.

Las tarjetas deberían ampliar las posibilidades de comunicación, no sustituir la voz del niño.

5. Permite que responda de diferentes maneras

No todos los niños señalarán la tarjeta con el dedo.

Puede:

  • entregar una tarjeta;
  • mirarla;
  • tocarla;
  • colocarla en un espacio determinado;
  • seleccionarla en una versión digital;
  • nombrarla verbalmente;
  • utilizarla junto a su sistema de CAA.

La respuesta debe adaptarse a sus habilidades motoras y de comunicación.

6. Las tarjetas pueden formar parte de la Comunicación Aumentativa y Alternativa

Para un niño que utiliza CAA, las emociones pueden incorporarse a su sistema habitual de comunicación.

No debería existir solamente vocabulario para pedir objetos.

También es importante poder comunicar:

ME GUSTA.

NO ME GUSTA.

TENGO MIEDO.

ESTOY CANSADO.

ESTOY ENOJADO.

NECESITO AYUDA.

→ Comunicación aumentativa y alternativa en autismo: pictogramas, tableros y dispositivos

7. No conviertas las tarjetas en un examen

Evita utilizar constantemente preguntas como:

“¿Qué emoción es esta?”

“¿Qué cara pone una persona triste?”

“¿Qué deberías sentir aquí?”

El material puede utilizarse para aprender vocabulario emocional, pero su finalidad principal en este descargable es favorecer la comunicación.

No pasa nada si el niño todavía no identifica una tarjeta o utiliza una palabra de una manera diferente.

8. Utiliza las tarjetas para hablar también de emociones agradables

Si solamente sacamos las tarjetas cuando existe una crisis, pueden terminar asociándose exclusivamente con problemas.

También podemos utilizarlas cuando el niño:

  • disfruta de una actividad;
  • recibe algo que esperaba;
  • está tranquilo;
  • se sorprende;
  • termina algo difícil;
  • se emociona por un acontecimiento próximo.

El vocabulario emocional incluye mucho más que enojo y tristeza.

9. Podemos utilizarlas al terminar una actividad

Después de una experiencia se pueden presentar algunas tarjetas y preguntar:

“¿Cómo te sentiste?”

Por ejemplo:

después de la escuela, una fiesta, el supermercado, una consulta médica, una actividad nueva o una salida.

Esto puede ayudar a descubrir situaciones que el niño disfruta y otras que le resultan difíciles.

10. También pueden ayudar a preparar actividades

Antes de una situación conocida podemos hablar de emociones posibles sin asumir cuál aparecerá.

Por ejemplo:

“Mañana vamos al dentista. Algunas personas están tranquilas y otras se preocupan. Si necesitas decirme cómo te sientes, podemos utilizar estas tarjetas.”

Así el recurso se convierte en una herramienta disponible, no en una obligación.

11. Combina emociones con sensaciones corporales

Reconocer lo que ocurre en el cuerpo puede ser útil para algunas personas.

Podemos explorar preguntas concretas:

¿tu corazón va rápido?

¿tienes las manos tensas?

¿quieres moverte?

¿quieres taparte los oídos?

¿te duele algo?

¿quieres estar solo?

Las respuestas corporales no significan automáticamente una emoción específica, pero pueden proporcionar información adicional.

12. Diferencia emoción de necesidad

Si un niño señala ENOJADO, todavía necesitamos descubrir qué necesita.

Tal vez necesite:

  • descanso;
  • silencio;
  • ayuda;
  • terminar una actividad;
  • comer;
  • beber agua;
  • alejarse de un ruido;
  • que alguien deje de tocarlo;
  • más información sobre lo que ocurrirá;
  • tiempo para recuperarse.

Identificar una emoción es solamente una parte de la comunicación.

13. Añade una pregunta importante: “¿Qué necesitas?”

Niño utiliza junto a su madre las tarjetas de emociones del PDF para identificar y comunicar cómo se siente.

Una vez identificada una emoción, podemos pasar de:

“¿Cómo te sientes?”

a:

“¿Qué necesitas?”

Esto ayuda a convertir el reconocimiento emocional en comunicación funcional.

Posteriormente podremos combinar las tarjetas de emociones con nuestro próximo descargable de necesidades básicas.

14. Utiliza las tarjetas antes de que la emoción sea demasiado intensa

Cuando una persona ya está completamente sobrecargada, responder preguntas puede ser mucho más difícil.

Las tarjetas pueden ser especialmente útiles para reconocer señales tempranas.

Por ejemplo, el niño podría indicar:

PREOCUPADO

antes de llegar a:

MUY ASUSTADO

o:

FRUSTRADO

antes de una desregulación mayor.

Una revisión sistemática de intervenciones para niños y adolescentes autistas identificó los apoyos visuales y la enseñanza de regulación emocional entre las estrategias respaldadas por evidencia dentro de programas más amplios.

Eso no significa que una tarjeta por sí sola prevenga una crisis, pero puede formar parte de un sistema de apoyo más completo.

15. Durante una crisis, reduce las exigencias

Si el niño está muy desregulado, quizá no pueda escoger entre muchas tarjetas.

No es necesario insistir:

“Dime cómo te sientes.”

En ese momento la prioridad puede ser reducir estímulos, garantizar seguridad y permitir recuperación.

Las emociones pueden explorarse más tarde.

→ Cómo acompañar una crisis o desregulación en un niño autista

16. Cómo utilizarlas en la escuela

Las tarjetas también pueden estar disponibles en:

  • el pupitre;
  • una carpeta;
  • un rincón tranquilo;
  • el sistema de comunicación del estudiante;
  • una pequeña argolla portátil;
  • un tablero de emociones.

El objetivo no debería ser que el estudiante tenga que mostrar una tarjeta delante de toda la clase.

Debe poder utilizarlas con privacidad y respeto.

17. Crea un sistema que todos comprendan

Si las mismas tarjetas se utilizan en casa y en la escuela, puede ser útil que familia y docentes conozcan cómo responde el niño.

Por ejemplo:

si entrega la tarjeta PREOCUPADO, ¿qué suele ayudar?

¿necesita que le expliquen qué ocurrirá?

¿necesita un descanso?

¿quiere hablar con alguien?

La tarjeta adquiere más valor cuando los adultos responden de manera coherente y respetuosa.

18. Podemos crear una escala de intensidad

Cuando el niño ya comprende algunas emociones, podemos añadir intensidad.

Por ejemplo:

UN POCO ENOJADO

ENOJADO

MUY ENOJADO

Otra posibilidad es utilizar números del 1 al 5 o una escala visual personalizada.

La National Autistic Society señala que las escalas visuales, termómetros emocionales y sistemas de diferentes niveles pueden ayudar a algunas personas autistas a comprender y comunicar emociones y niveles de estrés.

19. Los colores no tienen un significado universal

Rojo no significa necesariamente enojo.

Azul no significa necesariamente tristeza.

Verde no significa necesariamente tranquilidad.

Estas asociaciones pueden utilizarse cuando tienen sentido para el niño, pero no deberían imponerse como si fueran universales.

Un niño podría asociar el azul con felicidad porque es su color favorito.

Por eso conviene observar y preguntar qué significado tienen los colores para esa persona.

20. Personaliza las tarjetas

Este PDF ofrece un punto de partida.

Pero también puedes crear tarjetas adicionales utilizando:

  • dibujos;
  • fotografías;
  • símbolos que el niño ya conozca;
  • palabras escritas;
  • situaciones concretas;
  • intereses personales.

Para algunos niños, una fotografía propia puede resultar más comprensible que una ilustración genérica.

21. Respeta cuando el niño no quiera responder

Tener una herramienta para comunicar emociones no significa estar obligado a explicar constantemente cómo se siente.

El niño también puede:

no responder,

pedir tiempo,

elegir “no sé”,

o comunicar que no quiere hablar sobre ello.

Eso también debe respetarse.

22. No utilices las tarjetas para invalidar una emoción

Si el niño comunica:

“ESTOY ENOJADO”

la respuesta no debería ser:

“No tienes motivo para enojarte.”

Podemos no comprender todavía la causa, pero la emoción sigue siendo una experiencia real para esa persona.

Una respuesta más útil podría ser:

“Veo que estás enojado. ¿Quieres enseñarme qué necesitas?”

23. Las tarjetas no sustituyen un sistema completo de comunicación

Un niño necesita poder comunicar mucho más que emociones.

También debería tener formas accesibles de expresar:

  • necesidades;
  • rechazo;
  • dolor;
  • preferencias;
  • personas;
  • lugares;
  • actividades;
  • preguntas;
  • comentarios;
  • opiniones.

Si utiliza CAA, las emociones deberían formar parte de un vocabulario mucho más amplio.

→ Tablero de comunicación para niños autistas: PDF gratis para imprimir

Ejemplo práctico en casa

Un niño llega de la escuela y arroja la mochila.

En lugar de comenzar con muchas preguntas, su madre espera unos minutos y le ofrece cuatro tarjetas que él ya conoce:

TRISTE – ENOJADO – PREOCUPADO – CANSADO.

El niño señala CANSADO.

La madre entonces muestra dos opciones conocidas:

DESCANSAR o COMER.

El niño escoge descansar.

En este ejemplo la tarjeta no se utilizó para corregir su comportamiento.

Se utilizó para comprenderlo y facilitar una respuesta.

Ejemplo práctico en la escuela

Durante una actividad grupal, una estudiante comienza a taparse los oídos.

La docente conoce sus apoyos y le acerca discretamente su pequeño tablero.

La estudiante señala PREOCUPADA y después DESCANSO.

La escuela aplica el apoyo previamente acordado.

Este tipo de recurso puede resultar más útil cuando las personas que rodean al estudiante saben responder a lo que comunica.

Errores frecuentes al utilizar tarjetas de emociones

  • Presentar demasiadas tarjetas al mismo tiempo.
  • Utilizarlas solamente durante crisis.
  • Obligar al niño a escoger una emoción.
  • Corregirlo porque creemos que eligió la tarjeta “equivocada”.
  • Suponer que una expresión facial significa siempre la misma emoción.
  • Utilizarlas como examen.
  • Hablar demasiado mientras el niño intenta responder.
  • Olvidar preguntar qué necesita después.
  • Retirar otras formas de comunicación porque existen las tarjetas.
  • Esperar que el mismo recurso funcione para todos los niños.

Cómo preparar las tarjetas

Después de descargar el PDF:

1. Imprime las páginas que necesites.

2. Recorta las tarjetas siguiendo sus bordes.

3. Si deseas utilizarlas muchas veces, puedes plastificarlas.

4. Selecciona inicialmente solamente las tarjetas que sean relevantes para el niño.

5. Guárdalas en un lugar accesible.

6. También puedes perforarlas y colocarlas en una argolla para transportarlas.

7. Enseña gradualmente cómo puede utilizarlas para comunicar algo.

¿Dónde podemos utilizar las tarjetas?

Dependiendo del niño, pueden ser útiles en:

  • casa;
  • escuela;
  • consultas médicas;
  • terapias;
  • viajes;
  • salidas familiares;
  • actividades comunitarias;
  • situaciones nuevas;
  • momentos de transición.

No es necesario llevar siempre todas las tarjetas.

Una pequeña selección puede ser suficiente.

Checklist para empezar

☐ ¿El niño comprende algunas de las imágenes?

☐ ¿Las palabras son adecuadas para su nivel de comunicación?

☐ ¿Estamos comenzando con pocas opciones?

☐ ¿Puede responder señalando, tocando o entregando una tarjeta?

☐ ¿Tiene una opción para “no sé”?

☐ ¿Respetamos si no quiere responder?

☐ ¿Utilizamos las tarjetas también para emociones agradables?

☐ ¿Evitamos decirle automáticamente cómo “debería” sentirse?

☐ ¿Después de identificar una emoción preguntamos qué necesita?

☐ ¿Familia y escuela saben cómo interpretar y responder al sistema?

El objetivo final es comunicar, no responder correctamente

Las emociones humanas son complejas.

Una imagen nunca podrá representar exactamente todo lo que una persona siente.

Por eso estas tarjetas deben entenderse como una puerta de entrada a la comunicación.

Para algunos niños serán una herramienta muy útil.

Otros preferirán palabras, escritura, escalas, colores, dispositivos de CAA, fotografías o formas completamente diferentes de expresar sus estados internos.

Lo importante no es conseguir que el niño memorice nombres de emociones.

Lo importante es ofrecerle herramientas para poder decir: “esto es lo que estoy sintiendo” y, cuando lo necesite, “esto es lo que puede ayudarme”.

Fuentes consultadas

Nota: Este recurso tiene fines educativos y de apoyo a la comunicación. No es una herramienta diagnóstica ni sustituye una evaluación individual de profesionales de salud, psicología, educación o terapia del lenguaje. Las tarjetas deben adaptarse a las habilidades, preferencias y sistema de comunicación de cada niño.