Tablero Primero–Después para niños autistas: PDF gratis para imprimir

Para algunos niños autistas, saber qué ocurrirá después puede hacer que una actividad cotidiana resulte mucho más comprensible y predecible.

Frases como “primero guarda los juguetes y después nos vamos” pueden parecer sencillas, pero cuando la información verbal es difícil de procesar, desaparece rápidamente o llega en un momento de estrés, puede ser útil convertirla en algo que el niño pueda ver.

Para eso puede utilizarse un tablero Primero–Después.

Este apoyo visual muestra solamente dos momentos:

PRIMERO → lo que ocurre ahora.

DESPUÉS → lo que ocurrirá a continuación.

Hemos preparado un tablero Primero–Después en PDF gratuito para imprimir, recortar y adaptar a diferentes rutinas de casa, escuela y otros entornos.

No todos los niños autistas necesitan este recurso. Algunos comprenden perfectamente las instrucciones verbales o prefieren otros sistemas visuales.

El objetivo es utilizarlo cuando realmente facilite la comprensión y la autonomía.

Descarga gratis el tablero Primero–Después

El material incluye un tablero imprimible y diferentes tarjetas visuales para crear secuencias sencillas.

Puedes imprimirlo, plastificarlo si deseas reutilizarlo y adaptar las tarjetas a las actividades que forman parte de la vida cotidiana del niño.

Descarga gratuita

Niño utiliza las tarjetas del PDF gratuito con un tablero Primero–Después para organizar visualmente una secuencia de actividades cotidianas.

El material incluye un tablero imprimible y diferentes tarjetas visuales para crear secuencias sencillas.

DESCARGAR TABLERO PRIMERO–DESPUÉS – PDF GRATIS

¿Qué es un tablero Primero–Después?

Es una forma sencilla de apoyo visual que presenta dos acontecimientos en orden.

Por ejemplo:

PRIMERO: ponerse los zapatos.

DESPUÉS: salir al parque.

Otro ejemplo:

PRIMERO: lavarse las manos.

DESPUÉS: comer.

La información permanece visible mientras ocurre la actividad, a diferencia de una instrucción oral que desaparece después de decirla.

El Vanderbilt Kennedy Center describe el tablero First–Then como un apoyo visual que permite mostrar claramente qué actividad ocurre primero y cuál estará disponible después.

¿Para qué puede servir?

Dependiendo de las necesidades del niño, puede utilizarse para:

  • anticipar una transición;
  • mostrar qué ocurrirá después;
  • dividir una situación en dos momentos sencillos;
  • facilitar la comprensión de una instrucción;
  • apoyar actividades nuevas;
  • hacer más predecibles algunas rutinas;
  • mostrar cuándo termina una actividad;
  • reducir la cantidad de lenguaje oral necesario.

No es solamente un tablero de premios

Muchos ejemplos de tableros Primero–Después utilizan una actividad preferida después de una tarea menos preferida.

Por ejemplo:

PRIMERO tarea → DESPUÉS videojuego.

Esa es una forma posible de utilizarlo, y Vanderbilt describe explícitamente este uso cuando el objetivo es facilitar la participación en una tarea difícil.

Pero no es la única.

También puede utilizarse simplemente para mostrar una secuencia cotidiana:

PRIMERO desayuno → DESPUÉS escuela.

PRIMERO baño → DESPUÉS pijama.

PRIMERO autobús → DESPUÉS casa.

En estos casos el tablero funciona principalmente como una herramienta de anticipación.

1. Empieza con actividades que el niño ya conoce

Niño utiliza junto a su madre un tablero Primero–Después con tarjetas visuales de rutinas cotidianas para anticipar actividades.

Antes de utilizar el tablero durante una actividad especialmente difícil, puede ser conveniente enseñar su significado en situaciones sencillas y predecibles.

Por ejemplo:

PRIMERO calcetines → DESPUÉS zapatos.

o:

PRIMERO plato en la mesa → DESPUÉS comer.

Así el niño puede aprender que la imagen de la izquierda representa lo que ocurre ahora y la de la derecha lo que viene a continuación.

2. Utiliza imágenes que el niño pueda comprender

El apoyo visual no tiene que utilizar siempre pictogramas.

Puede contener:

  • fotografías reales;
  • pictogramas;
  • dibujos;
  • objetos pequeños o símbolos;
  • palabras escritas;
  • una combinación de imagen y palabra.

Para algunos niños una fotografía de su propio baño será más comprensible que un dibujo genérico.

Otros comprenderán perfectamente un pictograma.

Lo importante es que el símbolo tenga significado para esa persona.

3. Utiliza poco lenguaje al mostrarlo

Si el objetivo del apoyo visual es hacer la información más clara, no necesitamos acompañarlo con una explicación de varios minutos.

Podemos mostrar el tablero y decir:

“Primero zapatos, después parque.”

Vanderbilt recomienda precisamente presentar este tipo de tablero utilizando instrucciones verbales breves.

Después podemos volver a señalarlo cuando el niño necesite recordar qué ocurrirá.

4. Cumple lo que muestra el tablero

Esta es una de las reglas más importantes.

Si mostramos:

PRIMERO ducha → DESPUÉS cuento

y al terminar la ducha añadimos inesperadamente otras cinco tareas antes del cuento, el tablero deja de ser una fuente confiable de información.

Siempre que sea posible, lo que aparece en DESPUÉS debería ocurrir cuando termina lo que aparece en PRIMERO.

Si surge un cambio inevitable, conviene mostrarlo y explicarlo de la forma que el niño pueda comprender.

5. No utilices “después” para prometer algo que quizá no ocurrirá

Antes de colocar una actividad en el tablero, comprueba que realmente estará disponible.

Por ejemplo, evita:

PRIMERO supermercado → DESPUÉS piscina

si todavía no sabes si la piscina estará abierta.

La predictibilidad funciona mejor cuando el apoyo visual ofrece información confiable.

6. Marca visualmente cuando “primero” termina

Para algunos niños puede ser útil retirar la tarjeta, darle la vuelta, colocar una marca o moverla a un espacio de “terminado”.

Entonces podemos señalar:

“Primero terminó. Ahora después.”

Vanderbilt también contempla marcar visualmente cuando la primera actividad ha finalizado.

7. Utilízalo para las transiciones

Las transiciones pueden resultar difíciles cuando una actividad termina sin suficiente anticipación o cuando la siguiente no está clara.

Por ejemplo:

PRIMERO parque → DESPUÉS automóvil.

PRIMERO recreo → DESPUÉS aula.

PRIMERO tableta → DESPUÉS cena.

El tablero no garantiza que una transición deje de ser difícil, pero puede hacer más visible qué está ocurriendo.

8. Primero–Después no sustituye una rutina visual completa

Un tablero de dos pasos y una agenda visual tienen funciones relacionadas, pero no son exactamente lo mismo.

El tablero Primero–Después resulta especialmente sencillo cuando necesitamos mostrar solo el momento actual y el siguiente.

Una rutina visual puede mostrar varias actividades de la mañana, tarde o día completo.

→ Cómo crear una rutina visual para un niño autista: guía paso a paso

9. Puede utilizarse dentro de una rutina más grande

Supongamos que la rutina visual dice:

DESAYUNO → VESTIRSE → CEPILLARSE → ESCUELA.

El niño comprende la rutina general, pero vestirse tiene varios momentos difíciles.

Podemos utilizar temporalmente un tablero más sencillo:

PRIMERO camiseta → DESPUÉS pantalón.

Después volvemos a la rutina completa.

Los dos sistemas pueden complementarse.

10. Utilízalo para actividades nuevas

Cuando una situación es desconocida, saber qué ocurrirá inmediatamente después puede ayudar a hacerla más predecible.

Por ejemplo:

PRIMERO médico → DESPUÉS casa.

Durante la consulta:

PRIMERO escuchar el pecho → DESPUÉS descanso.

Vanderbilt incluye tableros Primero–Después dentro de sus recursos visuales para preparar a personas con discapacidades del desarrollo para procedimientos médicos.

→ Cómo preparar a un niño autista para una consulta médica o dental

11. No conviertas todas las actividades normales en “trabajo por recompensa”

Niño utiliza junto a su madre un tablero Primero–Después para comprender de forma visual una secuencia de actividades cotidianas.

Si utilizamos siempre:

PRIMERO haz lo que yo quiero → DESPUÉS obtienes algo que te gusta

podemos reducir una herramienta visual muy flexible a un único sistema de contingencias.

También existen muchos usos neutros:

PRIMERO autobús → DESPUÉS escuela.

PRIMERO almuerzo → DESPUÉS recreo.

PRIMERO cepillo → DESPUÉS enjuagar.

El tablero puede simplemente responder una pregunta fundamental:

“¿Qué está pasando ahora y qué pasa después?”

12. Cuando utilizamos una actividad preferida, debe ser realmente significativa para el niño

No todos los niños consideran las mismas cosas motivadoras.

Una pegatina puede entusiasmar a una persona y no significar absolutamente nada para otra.

Cuando el tablero se utiliza con una actividad preferida, esta puede ser algo tan sencillo como:

  • escuchar una canción;
  • jugar con agua;
  • mirar un libro;
  • moverse;
  • utilizar un juguete;
  • hablar sobre un interés;
  • descansar;
  • realizar una actividad favorita.

La preferencia debería basarse en el niño concreto, no en lo que un adulto supone que debería gustarle.

13. “Después descanso” puede ser tan importante como “después premio”

Para un niño que está haciendo un gran esfuerzo de regulación, el siguiente paso más útil quizá no sea un juguete.

Puede ser:

DESCANSO.

SILENCIO.

ESPACIO TRANQUILO.

MOVIMIENTO.

Por ejemplo:

PRIMERO actividad grupal → DESPUÉS descanso.

En este caso no estamos “premiando” al niño por soportar algo.

Estamos haciendo visible una adaptación previamente planificada.

14. No retires necesidades básicas para utilizarlas como recompensa

Comida necesaria, agua, acceso al baño, comunicación, regulación básica o atención sanitaria no deberían convertirse en algo que el niño tiene que “ganarse”.

El tablero puede mostrar esas actividades dentro de una secuencia, pero eso es diferente de condicionar necesidades esenciales a obedecer.

15. Ofrece elecciones cuando realmente existen

El tablero también puede combinarse con un tablero de elección.

Por ejemplo, el adulto sabe que primero hay que vestirse.

Pero el niño puede escoger:

camiseta azul o camiseta gris.

Después puede elegir entre dos actividades disponibles.

La guía de apoyos visuales de UNC señala que ofrecer elecciones sobre cómo o qué actividad realizar puede aumentar el sentido de control incluso cuando algunas partes de la rutina no pueden cambiarse.

16. Utilízalo también en la escuela

El tablero puede colocarse discretamente sobre el pupitre, dentro de una carpeta o en un pequeño soporte.

Ejemplos:

PRIMERO lectura → DESPUÉS descanso.

PRIMERO guardar materiales → DESPUÉS recreo.

PRIMERO actividad individual → DESPUÉS biblioteca.

El apoyo debería integrarse de manera respetuosa y sin exponer innecesariamente al estudiante delante de sus compañeros.

17. Utilízalo para desarrollar mayor independencia

El objetivo no debería ser que un adulto tenga que señalar permanentemente cada tarjeta.

Con el tiempo, algunos niños pueden aprender a consultar el tablero por sí mismos, retirar la primera tarjeta al terminar y pasar al siguiente paso.

Las investigaciones sobre agendas visuales han encontrado beneficios para habilidades como participación, inicio independiente de tareas y transiciones en determinados estudiantes autistas.

Una revisión de 31 estudios concluyó que las agendas visuales de actividades podían considerarse una práctica basada en evidencia, especialmente cuando se utilizaban junto con procedimientos de enseñanza sistemática.

18. No todos los niños necesitarán utilizarlo permanentemente

Para algunos será una herramienta temporal.

Una vez que una rutina resulte completamente conocida, el tablero quizá deje de ser necesario.

Otros niños pueden continuar beneficiándose de apoyos visuales durante mucho tiempo, especialmente ante cambios, actividades nuevas o momentos de estrés.

No existe una edad universal en la que haya que retirar un apoyo.

La pregunta más útil es:

“¿Todavía le ayuda?”

19. Adapta el tamaño y el formato

El tablero puede ser:

  • una hoja A4;
  • una tarjeta pequeña;
  • una tira plastificada;
  • una página dentro de una carpeta;
  • una versión portátil;
  • un apoyo digital en una tableta o teléfono.

En nuestro PDF incluiremos diferentes opciones para poder adaptarlo al contexto.

20. No hace falta utilizar exactamente las palabras “Primero” y “Después”

Algunas familias utilizan:

AHORA → DESPUÉS.

Otras:

PRIMERO → LUEGO.

También puede utilizarse únicamente una secuencia visual sin texto cuando las palabras escritas todavía no aportan información al niño.

Lo importante es que el sistema sea comprensible y consistente.

21. ¿Qué hacemos si el niño rechaza la primera actividad?

Mostrar un tablero no convierte automáticamente una actividad difícil en una actividad tolerable.

Si el niño se niega de forma repetida, debemos preguntarnos por qué.

Puede existir:

  • una dificultad sensorial;
  • dolor;
  • una tarea demasiado compleja;
  • falta de comprensión;
  • cansancio;
  • ansiedad;
  • una demanda demasiado larga;
  • necesidad de ayuda;
  • una forma de comunicación que no estamos reconociendo.

El tablero ayuda a organizar información; no sustituye comprender las necesidades del niño.

22. Divide una tarea cuando “Primero” es demasiado grande

“Primero haz los deberes” puede representar veinte o treinta minutos de trabajo.

Para algunos niños eso sigue siendo demasiado abstracto.

Podemos reducirlo:

PRIMERO 3 ejercicios → DESPUÉS descanso.

Después actualizamos el tablero.

El tamaño de la tarea debe ser realista para esa persona.

23. No cambies constantemente las reglas mientras utiliza el tablero

Si inicialmente mostramos:

PRIMERO recoger 3 juguetes → DESPUÉS canción

no deberíamos decidir al terminar que ahora tiene que recoger otros diez antes de escuchar la canción.

Eso puede hacer que el tablero pierda su valor como fuente de información predecible.

24. Primero–Después también puede utilizarse con CAA

Un niño que utiliza Comunicación Aumentativa y Alternativa puede necesitar acceso permanente a su sistema mientras utiliza el tablero.

El apoyo visual no debería reemplazar su posibilidad de decir:

NO.

AYUDA.

DESCANSO.

TERMINAR.

DOLOR.

OTRA COSA.

→ Comunicación aumentativa y alternativa en autismo: pictogramas, tableros y dispositivos

Ejemplo práctico en casa

Un niño está jugando y dentro de algunos minutos necesita prepararse para salir.

Su madre coloca:

PRIMERO: zapatos.

DESPUÉS: automóvil.

Le muestra brevemente el tablero.

Cuando termina de ponerse los zapatos, retiran esa tarjeta y señalan automóvil.

No fue necesario repetir muchas veces:

“Ponte los zapatos porque ya nos tenemos que ir.”

La información permaneció visible.

Ejemplo práctico en la escuela

Un estudiante sabe que después de una actividad escrita tendrá un descanso de regulación previamente acordado.

En su pupitre aparece:

PRIMERO: 5 ejercicios.

DESPUÉS: descanso.

Cuando termina, accede al descanso tal como estaba previsto.

El tablero le permite visualizar claramente cuánto necesita completar y qué sucederá después.

Ejemplo en una consulta médica

Antes de una revisión:

PRIMERO: médico escucha el pecho.

DESPUÉS: salir del consultorio.

Si el procedimiento tiene varios pasos, pueden utilizarse secuencias nuevas progresivamente.

En una situación sanitaria, el apoyo visual nunca debería utilizarse para ocultar lo que realmente ocurrirá.

Errores frecuentes al utilizar un tablero Primero–Después

  • Utilizar imágenes que el niño no comprende.
  • Dar demasiadas explicaciones verbales junto al tablero.
  • No cumplir lo que aparece en “Después”.
  • Cambiar la cantidad de trabajo después de haber mostrado el tablero.
  • Utilizarlo únicamente para exigir tareas desagradables.
  • Convertir necesidades básicas en recompensas.
  • Usar siempre premios cuando bastaría con mostrar una secuencia.
  • Presentarlo por primera vez durante una crisis.
  • Suponer que eliminará por sí solo cualquier rechazo.
  • Mantenerlo cuando ya no aporta ninguna ayuda.

Cómo preparar nuestro tablero descargable

Cuando descargues el PDF:

1. Imprime el tablero.

2. Recorta las tarjetas que realmente vayas a utilizar.

3. Puedes plastificar el material para reutilizarlo.

4. Si deseas intercambiar tarjetas, puedes utilizar velcro adhesivo.

5. Coloca una tarjeta en PRIMERO y otra en DESPUÉS.

6. Muéstralo utilizando pocas palabras.

7. Cuando termine la primera actividad, márcala visualmente como finalizada.

8. Pasa inmediatamente a la actividad que estaba anunciada después.

¿Qué incluirá nuestro PDF gratuito?

El descargable estará pensado para poder personalizarlo.

Incluirá:

  • tablero grande Primero–Después;
  • versión Ahora–Después;
  • tablero portátil;
  • tarjetas de rutinas cotidianas;
  • tarjetas de escuela;
  • tarjetas de descanso y regulación;
  • espacios para añadir fotografías propias;
  • hoja breve de instrucciones para familias y docentes.

Checklist antes de utilizarlo

☐ ¿El niño comprende las imágenes elegidas?

☐ ¿La actividad de “Primero” está claramente definida?

☐ ¿Lo que aparece en “Después” realmente ocurrirá?

☐ ¿La tarea es de una duración razonable?

☐ ¿Estamos utilizando poco lenguaje?

☐ ¿El niño dispone de una forma para pedir ayuda, descanso o comunicar rechazo?

☐ ¿Estamos utilizando el tablero también para secuencias neutras?

☐ ¿Evitamos convertir necesidades básicas en premios?

☐ ¿Marcamos claramente cuando la primera actividad termina?

☐ ¿Revisamos periódicamente si este apoyo sigue siendo útil?

Un apoyo visual debe aumentar comprensión, no control

Un tablero Primero–Después puede parecer extremadamente sencillo: dos espacios y dos imágenes.

Sin embargo, utilizado de forma adecuada puede responder de manera visual a dos preguntas muy importantes:

¿Qué está ocurriendo ahora?

¿Qué ocurrirá después?

Para algunos niños autistas, esa información puede facilitar transiciones, actividades nuevas y rutinas cotidianas.

Pero el tablero no debería convertirse en una herramienta para exigir obediencia sin considerar comunicación, dolor, necesidades sensoriales o agotamiento.

El objetivo es hacer el entorno más comprensible y predecible, al mismo tiempo que respetamos las necesidades y formas de comunicación de cada niño.

Fuentes consultadas

Nota: Este descargable tiene fines educativos y de apoyo a la comunicación y organización. Debe adaptarse a la comprensión, preferencias, habilidades y necesidades individuales de cada niño. No sustituye una valoración profesional cuando existen dificultades importantes de comunicación, conducta, regulación o aprendizaje.