Pedir agua.
Decir que algo duele.
Rechazar una actividad.
Elegir qué comer.
Preguntar.
Contar algo que ocurrió.
Decir “no”.
Pedir ayuda.
Hacer una broma.
Comentar algo interesante.
Decir “quiero descansar”.
La comunicación es mucho más que hablar.
Algunas personas autistas utilizan lenguaje oral con facilidad. Otras utilizan pocas palabras, hablan únicamente en determinadas situaciones o no utilizan el habla como su principal forma de comunicación.
En estos casos pueden ser útiles diferentes sistemas de Comunicación Aumentativa y Alternativa, conocidos habitualmente como CAA o, por sus siglas en inglés, AAC.
Estos sistemas pueden incluir gestos, fotografías, pictogramas, tableros de comunicación, libros, escritura, aplicaciones en tabletas o dispositivos electrónicos capaces de producir voz.
Pero existe algo importante que debemos entender desde el principio:
La CAA no debería verse como un último recurso que solamente se utiliza cuando “todo lo demás ha fallado”.
Puede ser una herramienta que permita a una persona expresar necesidades, opiniones, preferencias y pensamientos de una manera más accesible.
ASHA explica que algunas personas autistas que utilizan lenguaje oral también pueden utilizar CAA y que la comunicación multimodal puede apoyar una comunicación más independiente.
¿Qué significa comunicación aumentativa y alternativa?
La CAA engloba diferentes formas de comunicación que pueden complementar o sustituir el habla cuando esta no resulta suficiente para que una persona comunique todo lo que necesita.
Generalmente podemos diferenciar dos grandes grupos.
Comunicación sin ayuda externa
No requiere dispositivos adicionales.
Puede incluir:
- gestos;
- expresiones faciales;
- lenguaje corporal;
- señas;
- movimientos convencionales.
Por ejemplo, señalar una botella para pedir agua ya es una forma de comunicación.
Comunicación con ayuda externa
Necesita algún objeto o herramienta.
Puede incluir:
- objetos reales;
- fotografías;
- pictogramas;
- tarjetas;
- tableros de comunicación;
- libros de comunicación;
- palabras escritas;
- tabletas;
- computadoras;
- dispositivos generadores de voz.
No existe una jerarquía en la que una tableta sea automáticamente “mejor” que un tablero de papel.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
El sistema debe elegirse según las necesidades y capacidades de la persona.
¿Qué diferencia existe entre comunicación aumentativa y alternativa?
Aunque normalmente hablamos de CAA como un solo concepto, las dos palabras describen situaciones ligeramente diferentes.
Aumentativa
La comunicación complementa el habla existente.
Por ejemplo, un niño puede utilizar algunas palabras oralmente y pictogramas para comunicar mensajes más complejos.
Alternativa
El sistema funciona como la principal forma de comunicación cuando el lenguaje oral no es suficiente o no está disponible.
Pero una misma persona puede utilizar ambos tipos dependiendo del momento.
Puede hablar en casa y utilizar una tableta cuando está cansada.
Puede decir palabras sencillas pero utilizar pictogramas para explicar dolor.
Puede comunicarse verbalmente habitualmente y necesitar CAA durante una situación de sobrecarga.
La comunicación no tiene que limitarse a un solo canal.
La CAA no es únicamente para personas completamente no hablantes
Este es uno de los errores más frecuentes.
Un niño que dice 20 palabras puede seguir necesitando CAA.
También uno que puede repetir cientos de palabras pero tiene dificultades para utilizarlas funcionalmente.
O una persona que habla fluidamente pero pierde temporalmente parte de su capacidad para expresarse durante situaciones de estrés intenso.
Algunas personas autistas utilizan una combinación de lenguaje oral y CAA.
Por eso, la pregunta importante no debería ser:
“¿Puede hablar?”
Sino:
“¿Puede comunicar todo lo que necesita, cuando lo necesita y con diferentes personas?”
Hablar no es lo mismo que poder comunicar
Una persona puede saber pronunciar muchas palabras y aun así tener dificultades para:
- pedir ayuda;
- explicar dolor;
- rechazar algo;
- expresar emociones;
- iniciar una conversación;
- responder preguntas abiertas;
- contar lo ocurrido;
- comunicar que necesita una pausa.
Y también puede ocurrir lo contrario.
Una persona puede no utilizar lenguaje oral y comprender mucho más de lo que otras personas imaginan.
Si quieres profundizar en este tema, también puedes leer nuestro artículo sobre autismo no verbal: ¿significa que una persona no entiende?, donde explicamos por qué hablar, comprender y comunicarse son capacidades diferentes.
Por eso, no deberíamos utilizar la cantidad de palabras habladas como medida de inteligencia o comprensión.
¿La CAA puede impedir que un niño aprenda a hablar?
La evidencia disponible no respalda esta afirmación.
Una revisión sistemática publicada en 2021 analizó estudios relacionados con CAA y producción del habla en personas autistas.
En conjunto, la CAA se relacionó con mejoras en la producción del habla, aunque las ganancias en habla generalmente no superaron el uso de la propia CAA.
Investigaciones anteriores habían llegado a conclusiones similares: las intervenciones con CAA no impidieron el desarrollo del habla y en muchos estudios se observaron aumentos.
Por eso, retrasar una forma funcional de comunicación por miedo a que el niño “se acostumbre” al sistema puede significar retrasar también su posibilidad de expresarse.
La meta principal debería ser comunicación, no únicamente habla
Naturalmente, si una persona desarrolla lenguaje oral funcional, puede ser muy útil.
Pero el objetivo más importante debería ser que pueda expresar:
“Sí.”
“No.”
“Para.”
“Me duele.”
“No quiero.”
“Quiero irme.”
“Tengo hambre.”
“Necesito ayuda.”
“Quiero hablar de esto.”
Una persona que dispone de una forma fiable para transmitir estos mensajes tiene mayor capacidad para participar en decisiones que afectan directamente su vida.
Los pictogramas son una forma de CAA, pero la CAA es mucho más amplia
Muchas familias escuchan “comunicación alternativa” y piensan inmediatamente en pictogramas.
Los pictogramas pueden ser una excelente herramienta.
Pero son solamente una posibilidad.
La CAA puede incluir:
gestos + imágenes + palabras + señas + dispositivos de voz + escritura
incluso dentro de una misma persona.
Esto se conoce frecuentemente como comunicación multimodal.
La persona puede utilizar la forma que resulte más eficiente según la situación.
PECS y pictogramas no significan exactamente lo mismo
Otro concepto que suele confundirse es PECS.
PECS significa Picture Exchange Communication System.
No es simplemente “utilizar pictogramas”.
Es un programa específico con un protocolo estructurado en diferentes fases para enseñar comunicación mediante intercambio de imágenes.
Por tanto:
CAA = categoría amplia de formas alternativas o aumentativas de comunicación.
Pictogramas = un posible tipo de símbolo visual.
PECS = un protocolo específico que utiliza intercambio de imágenes.
No deberían utilizarse como sinónimos.
¿Qué son los tableros de comunicación?
Un tablero de comunicación contiene símbolos, imágenes o palabras que una persona puede señalar para expresar mensajes.
Puede ser muy sencillo.
Por ejemplo:
sí / no / ayuda / baño / agua / descansar / terminar
O puede contener decenas de palabras organizadas por categorías.
Un tablero puede estar:
- impreso;
- plastificado;
- dentro de una carpeta;
- colocado en una pared;
- disponible en una mesa;
- incorporado en una aplicación.
Una de sus grandes ventajas es que no necesita batería.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Por eso, incluso algunas personas que utilizan dispositivos electrónicos mantienen tableros impresos como respaldo.
¿Qué son los dispositivos generadores de voz?
Son sistemas electrónicos que permiten seleccionar símbolos, letras o palabras y producir un mensaje hablado mediante una voz sintetizada o grabada.
Pueden ser:
- dispositivos especializados;
- tabletas;
- computadoras;
- teléfonos con aplicaciones de comunicación.
La persona puede seleccionar, por ejemplo:
YO + QUIERO + DESCANSAR
y el dispositivo reproduce la frase.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Pero comprar una aplicación no significa automáticamente que la persona aprenderá a utilizarla.
La elección de un sistema debe considerar factores como:
- visión;
- audición;
- motricidad;
- lenguaje;
- alfabetización;
- necesidades sensoriales;
- ambientes donde será utilizado;
- personas que necesitarán saber utilizarlo.
El sistema debe adaptarse a la persona, no al diagnóstico
No existe:
“la mejor aplicación para el autismo”.
Ni:
“el mejor tablero para todos los niños no hablantes”.
Una evaluación debería considerar diferentes aspectos.
Motricidad
¿Puede señalar con un dedo?
¿Necesita utilizar toda la mano?
¿Puede tocar botones pequeños?
¿Necesita símbolos más grandes?
Visión
¿Distingue fácilmente las imágenes?
¿Necesita mayor contraste?
Comprensión
¿Comprende fotografías?
¿Comprende dibujos?
¿Reconoce palabras?
Sensibilidad sensorial
¿Tolera una pantalla brillante?
¿Le molesta el sonido del dispositivo?
Contextos
¿Necesita comunicarse en casa?
¿En la escuela?
¿En la comunidad?
¿Durante citas médicas?
Personas
¿Con quién necesita comunicarse?
Familia.
Docentes.
Compañeros.
Profesionales.
Personas desconocidas.
El sistema debe funcionar en la vida real de la persona, no solamente durante una sesión.
Un comunicador debería acompañar a la persona
Un problema frecuente ocurre cuando el dispositivo pertenece técnicamente a una escuela o centro.
Entonces:
en la escuela puede comunicarse.
En casa no.
Siempre que sea posible, el sistema de comunicación debería poder acompañar a la persona entre diferentes entornos.
Eso tiene una consecuencia práctica muy importante:
un comunicador no debería guardarse en un armario cuando termina una sesión.
La persona necesita comunicarse durante todo el día.
Tampoco debería retirarse como castigo
Si una tableta funciona como la voz de una persona, retirarla porque:
“se portó mal”
no equivale simplemente a quitar un juguete.
Puede significar quitarle temporalmente su principal forma de expresar:
dolor, ayuda, rechazo, necesidades o preferencias.
Por eso, la CAA debería permanecer accesible.
Si el mismo dispositivo también contiene juegos o entretenimiento, pueden establecerse límites sobre esas funciones.
Pero la capacidad de comunicarse no debería convertirse en premio o castigo.
La comunicación no debería limitarse a pedir cosas
Muchos sistemas comienzan enseñando:
“Quiero galleta.”
“Quiero agua.”
“Quiero tableta.”
Pedir es una función comunicativa importante.
Pero una persona necesita mucho más.
También debe poder:
- rechazar;
- protestar;
- comentar;
- hacer preguntas;
- responder;
- describir;
- saludar;
- expresar emociones;
- decir dónde le duele;
- pedir descanso;
- contar experiencias;
- llamar la atención;
- bromear;
- compartir intereses.
Una persona necesita vocabulario para participar en la vida, no solamente para pedir objetos.
“No” debería estar disponible
La capacidad de rechazar también es comunicación.
La persona debería poder expresar:
No.
Para.
No quiero.
Terminé.
Déjame solo.
No me gusta.
Estas palabras no son menos importantes que:
“Quiero.”
Poder negarse también forma parte de la autonomía.
“Me duele” puede ser una expresión especialmente importante
Cuando una persona tiene dificultades para comunicar dolor, los adultos pueden interpretar cambios de comportamiento como:
mala conducta
cuando en realidad existe un problema físico.
Por eso puede ser útil disponer de formas para comunicar:
- dolor;
- ubicación del dolor;
- hambre;
- sed;
- calor;
- frío;
- cansancio;
- necesidad de ir al baño.
La comunicación también puede ayudar a detectar necesidades médicas que de otra manera resultarían difíciles de identificar.
¿Cómo se enseña un sistema de CAA?
Una estrategia habitual consiste en que las personas que rodean al usuario también utilicen el sistema mientras hablan.
Por ejemplo, un adulto dice:
“Vamos a comer.”
y al mismo tiempo selecciona:
COMER
en el tablero o dispositivo.
De esta manera mostramos cómo funciona el sistema dentro de una situación real.
A esto se le suele llamar modelado.
Sin embargo, simplemente colocar un comunicador delante de una persona no garantiza que aprenda a utilizarlo.
Algunas personas necesitarán enseñanza más directa y apoyo especializado.
No deberíamos pedir una palabra hablada antes de permitir comunicación
Imaginemos que un niño selecciona AGUA en su comunicador.
Y el adulto responde:
“Di agua.”
El niño vuelve a señalar.
“Primero dilo.”
Esto puede convertir la comunicación en una prueba.
Si la persona ya comunicó claramente:
“Quiero agua”
mediante su sistema, ese mensaje merece ser reconocido.
Podemos modelar:
“Sí, agua. Quieres agua.”
Pero no necesitamos bloquear sistemáticamente la comunicación para obligar a producir una palabra oral.
También debemos darle tiempo para responder
Utilizar un tablero o dispositivo puede requerir:
mirar;
buscar una categoría;
localizar un símbolo;
mover la mano;
seleccionarlo;
construir una frase.
Todo esto puede tardar más que responder verbalmente.
Por eso, después de hacer una pregunta:
espera.
No respondas inmediatamente por la persona.
No completes constantemente sus mensajes.
No retires el dispositivo porque “está tardando”.
El tiempo también forma parte del apoyo comunicativo.
Una conversación no debería convertirse en un examen
A veces los adultos utilizan el comunicador principalmente para preguntar:
“¿Qué es esto?”
“¿Dónde está el perro?”
“¿Qué color es?”
Pero la comunicación cotidiana incluye mensajes mucho más interesantes.
Podemos modelar:
“Me gusta.”
“Eso fue divertido.”
“Estoy cansado.”
“Mira eso.”
“Qué ruido.”
“No sé.”
“Quiero cambiar.”
Una persona necesita vocabulario para comunicarse sobre su vida, no solamente para demostrar que conoce respuestas.
El sistema debe estar disponible también cuando todo está bien
Otro error es sacar el tablero únicamente durante una crisis.
Pero aprender a utilizar comunicación cuando la persona ya está completamente sobrecargada puede resultar mucho más difícil.
Conviene utilizar el sistema también durante:
- desayuno;
- juego;
- escuela;
- paseos;
- compras;
- conversaciones;
- actividades favoritas.
Así se convierte en una herramienta cotidiana.
No en:
“el tablero que aparece cuando existe un problema”.
Casa y escuela deberían coordinarse
Si una persona utiliza CAA, resulta útil que las personas importantes conozcan:
- cómo accede al sistema;
- qué símbolos utiliza;
- cómo expresa sí y no;
- cómo pide ayuda;
- cómo rechaza;
- cuánto tiempo necesita para responder;
- qué mensajes utiliza con mayor frecuencia;
- qué apoyos facilitan la comunicación.
No sirve de mucho disponer de un excelente comunicador si nadie alrededor sabe cómo mantener una conversación con su usuario.
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
También puede ser útil un pasaporte de comunicación
Un pasaporte de comunicación resume información importante sobre cómo se comunica una persona.
Por ejemplo:
Así digo sí.
Así digo no.
Utilizo esta aplicación.
Necesito tiempo para responder.
Cuando estoy sobrecargado prefiero utilizar imágenes.
También puede incluir información sobre:
- preferencias;
- formas de pedir ayuda;
- señales de dolor;
- apoyos sensoriales;
- estrategias que facilitan la interacción.
Puede resultar especialmente útil en:
- hospitales;
- escuela;
- terapias;
- viajes;
- situaciones de emergencia.
Un sistema electrónico necesita un plan B
Las tabletas se descargan.
Las aplicaciones pueden fallar.
Los dispositivos se rompen.
Por eso conviene disponer también de una alternativa sencilla.
Puede ser:
- tablero impreso;
- hojas plastificadas;
- tarjetas esenciales;
- una copia del vocabulario básico.
Una hoja de papel puede convertirse en una herramienta muy importante si el dispositivo electrónico deja de funcionar.
¿Qué palabras deberíamos incluir al comenzar?
Dependerá de la persona.
Pero un sistema no debería contener únicamente nombres de objetos.
Algunas palabras de gran utilidad pueden ser:
sí
no
más
terminar
ayuda
parar
quiero
no quiero
ir
venir
esperar
descansar
dolor
baño
comer
beber
me gusta
no me gusta
También deberían incluirse palabras relacionadas con sus intereses.
Un niño apasionado por trenes debería poder hablar de trenes.
Una adolescente que ama la música debería poder hablar de música.
La comunicación también sirve para construir identidad y relaciones.
El vocabulario debería crecer
Si después de años una persona únicamente puede comunicar:
agua
galleta
baño
es posible que el sistema esté limitando innecesariamente su comunicación.
El vocabulario debería permitir expresar cada vez más:
- opiniones;
- emociones;
- recuerdos;
- preguntas;
- intereses;
- personas;
- lugares;
- tiempo;
- acciones;
- descripciones;
- experiencias.
La finalidad no es únicamente satisfacer necesidades básicas.
También es participar en la vida social.
Algunos niños pueden utilizar fotografías primero
Para algunos niños una fotografía de su propio vaso puede ser más comprensible que un dibujo abstracto.
Otros comprenden pictogramas perfectamente.
Otros reconocen palabras escritas.
Y algunos utilizan combinaciones.
La evaluación debería ayudar a determinar:
qué representación resulta más accesible para esa persona.
No debemos asumir que todos los niños autistas comprenden exactamente los mismos símbolos.
Una tableta no siempre es la mejor opción
La tecnología ofrece posibilidades enormes.
Pero existen situaciones donde un sistema sencillo puede ser más práctico.
Por ejemplo:
- piscina;
- baño;
- exteriores;
- cuando la batería termina;
- actividades donde existe riesgo de dañar el dispositivo;
- situaciones donde transportar una tableta grande resulta difícil.
Por eso pueden coexistir varias formas de comunicación.
CAA no significa necesariamente tecnología.
No tenemos que elegir entre gestos, pictogramas y dispositivo
Una persona puede utilizar:
gestos + habla + pictogramas + escritura + dispositivo
dependiendo del momento.
Esa combinación no representa un fracaso.
Representa comunicación multimodal.
La pregunta debería ser:
“¿Cómo podemos darle más formas de expresar lo que quiere comunicar?”
No:
“¿Cuál única forma debe utilizar?”
¿Qué errores conviene evitar?
Esperar demasiado para ofrecer comunicación
No es necesario esperar indefinidamente a que aparezca lenguaje oral antes de explorar otras formas comunicativas.
Utilizar solamente imágenes para pedir comida
La comunicación tiene muchas más funciones.
Guardar el dispositivo después de terapia
La persona necesita comunicarse durante todo el día.
Retirarlo como castigo
La comunicación no debería ser un privilegio.
Hablar solamente con el acompañante
Siempre que sea posible, debemos dirigirnos directamente a la persona.
Hablar demasiado rápido
Puede necesitar más tiempo.
Responder siempre por ella
Esto reduce oportunidades reales para participar.
Convertir cada interacción en entrenamiento
También existen conversaciones simplemente para disfrutar.
Utilizar un sistema idéntico para todas las personas
La CAA necesita individualización.
¿Cuándo buscar una evaluación profesional?
Puede ser especialmente útil solicitar valoración cuando una persona:
- utiliza muy poco lenguaje oral funcional;
- tiene dificultades importantes para comunicar necesidades;
- depende de que otros interpreten permanentemente sus conductas;
- se frustra porque no puede expresar mensajes;
- necesita comunicar información más compleja;
- utiliza un sistema que parece demasiado limitado;
- necesita un dispositivo generador de voz;
- presenta necesidades motoras, visuales o auditivas;
- necesita integrar el sistema entre casa y escuela.
El profesional que suele participar de manera central es el fonoaudiólogo, logopeda o terapeuta del lenguaje, dependiendo del término utilizado en cada país.
Cuando existen necesidades motoras complejas también pueden intervenir terapeutas ocupacionales y otros especialistas.
La evaluación debería incluir a la propia persona y a su familia.
El objetivo no es que el dispositivo hable por la persona
El dispositivo es una herramienta.
La persona sigue siendo quien comunica.
Por eso, cuando selecciona:
“No quiero.”
ha dicho que no.
Cuando selecciona:
“Me duele.”
ha comunicado dolor.
Cuando señala:
“Quiero irme.”
ese mensaje merece ser escuchado.
La forma en que se produjo el mensaje no lo hace menos válido.
Poder comunicarse también significa poder participar en decisiones
Elegir ropa.
Decidir qué comer.
Decir quién puede tocarte.
Expresar que algo duele.
Elegir una actividad.
Rechazar algo.
Compartir un interés.
Preguntar.
Hacer amigos.
Hablar sobre el futuro.
La comunicación está directamente relacionada con autonomía y participación.
Una persona debería poder expresar sus opiniones mediante la forma de comunicación que resulte accesible para ella.
La CAA debería ampliar posibilidades, no reducirlas
Una buena herramienta de comunicación no intenta convertir a todas las personas en hablantes.
Intenta ofrecerles más maneras de ser escuchadas.
Puede complementar palabras.
Puede sustituirlas.
Puede utilizarse temporalmente.
Puede acompañar a una persona durante toda su vida.
Puede ser una tarjeta.
Un gesto.
Un tablero.
Una tableta.
Una voz electrónica.
O una combinación de todas ellas.
Lo verdaderamente importante es que la persona pueda comunicar mensajes que sean importantes para ella.
Porque la pregunta fundamental no debería ser:
“¿Cuándo va a hablar?”
Sino:
“¿Qué necesita para poder comunicarnos lo que piensa, siente, quiere, rechaza y necesita?”
Y cuando encontramos una herramienta que permite hacerlo, esa forma de comunicación merece ser reconocida y respetada.
Fuentes consultadas
American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). Recursos sobre autismo, comunicación y Comunicación Aumentativa y Alternativa. ASHA señala que la CAA no impide el desarrollo del lenguaje oral y que algunas personas autistas combinan habla y CAA.
ASHA Practice Portal – Augmentative and Alternative Communication. Información sobre sistemas con y sin ayuda, evaluación, símbolos, dispositivos generadores de voz y PECS.
White EN y colaboradores. Augmentative and Alternative Communication and Speech Production for Individuals with ASD: A Systematic Review. Journal of Autism and Developmental Disorders. Revisión sistemática sobre CAA y producción del habla en personas autistas.
Pope L, Light J, Laubscher E. Revisión sistemática y metaanálisis sobre intervenciones de desarrollo y CAA asistida en niños autistas con habla mínima.
National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Recomendaciones sobre ayudas comunicativas, participación de niños y familias, utilización de sistemas en diferentes entornos y respeto por las preferencias comunicativas.
Nota
Este contenido tiene fines educativos.
La elección e implementación de un sistema de Comunicación Aumentativa y Alternativa debe adaptarse a las capacidades motoras, sensoriales, cognitivas y comunicativas de cada persona.
Cuando sea necesario, puede ser recomendable realizar una evaluación con profesionales que tengan experiencia específica en CAA.