Comprender una acción cotidiana puede resultar más sencillo cuando la información no se presenta únicamente mediante palabras. Una imagen clara puede ayudar a representar de forma concreta actividades como lavarse las manos, vestirse, beber, leer, esperar o dormir.
Por eso hemos preparado este recurso gratuito con 20 tarjetas visuales de acciones cotidianas para niños. Cada tarjeta presenta una ilustración sencilla acompañada del nombre de la acción, de manera que puede utilizarse para trabajar vocabulario, comprensión, reconocimiento de actividades y pequeñas secuencias.
El material puede utilizarse en casa, en el aula o como apoyo dentro de actividades educativas, adaptando siempre su uso a la edad, nivel de comprensión, forma de comunicación y necesidades de cada niño.
En niños autistas y en otros niños que se benefician de la información visual, este tipo de apoyo puede complementar las explicaciones verbales y hacer algunas actividades cotidianas más concretas y comprensibles.
¿Qué encontrarás en este recurso?
20 tarjetas
5 páginas imprimibles
Ejemplos de uso
Las acciones incluidas son:
- lavar platos;
- lavarse las manos;
- recoger;
- lavarse la cara;
- desayunar;
- cenar;
- trabajar;
- barrer;
- leer;
- escribir;
- comer;
- peinarse;
- esperar;
- dibujar;
- beber;
- ducharse;
- levantarse;
- cepillarse los dientes;
- vestirse;
- dormir.
Las tarjetas reúnen acciones relacionadas con higiene personal, alimentación, aprendizaje, participación en el hogar y actividades habituales del día.
Estas tarjetas no son una rutina visual completa
Aunque algunas de las tarjetas pueden utilizarse para construir pequeñas rutinas, este recurso tiene un propósito diferente al de un horario visual diario.
Una rutina visual suele presentar varias actividades en un orden determinado para mostrar qué ocurrirá primero, qué sucederá después y cómo se organiza una parte del día.
Estas tarjetas, en cambio, funcionan como un banco visual de acciones independientes. Puedes seleccionar solamente las que necesites en cada momento y utilizarlas para diferentes actividades.
Por ejemplo, la tarjeta de “beber” puede utilizarse para identificar la acción, ampliar vocabulario o realizar una elección. Las tarjetas de “levantarse”, “vestirse” y “desayunar” pueden combinarse posteriormente para formar una pequeña secuencia.
Si lo que buscas es organizar un día completo mediante imágenes, también puedes consultar nuestra Rutina visual diaria para niños.
¿Para qué pueden utilizarse las tarjetas visuales de acciones?
No existe una única manera de utilizarlas. Su función dependerá de lo que el niño necesite trabajar y de cómo comprenda mejor la información.
Estas son algunas posibilidades.
1. Reconocer acciones cotidianas
Puedes presentar una o varias tarjetas y nombrar la acción representada.
Por ejemplo:
- “Esto es beber”.
- “Aquí está lavarse las manos”.
- “Esta tarjeta representa dormir”.
La imagen ofrece una referencia concreta que puede acompañar a la palabra hablada o escrita.
2. Trabajar vocabulario de acciones
Las tarjetas contienen principalmente verbos relacionados con actividades de la vida diaria.
Esto permite utilizarlas para ampliar o reforzar vocabulario mediante actividades sencillas como:
- buscar una acción después de escuchar su nombre;
- nombrar lo que aparece en la imagen;
- relacionar una acción con el lugar donde suele realizarse;
- clasificar acciones según diferentes contextos;
- escoger entre dos alternativas.
La respuesta del niño no tiene que ser necesariamente oral. Puede señalar, entregar una tarjeta, mirar una opción, utilizar un gesto o responder mediante su sistema habitual de comunicación.
3. Favorecer la comprensión de instrucciones sencillas
Una instrucción verbal puede acompañarse de una tarjeta relacionada con la actividad.
Por ejemplo, al indicar que llega el momento de lavarse las manos, puede mostrarse simultáneamente la tarjeta correspondiente.
El objetivo no es sustituir automáticamente todas las palabras por imágenes, sino añadir información visual cuando resulte útil para ese niño.
4. Realizar actividades de identificación
Otra posibilidad es colocar varias tarjetas sobre una mesa y realizar pequeñas consignas.
Por ejemplo:
- “Muéstrame beber”.
- “¿Dónde está dormir?”.
- “Busca la tarjeta de leer”.
- “¿Cuál usamos cuando nos lavamos los dientes?”.
- “Encuentra algo que hacemos en el baño”.
Es recomendable adaptar la cantidad de opciones. Algunos niños pueden comenzar mejor con dos tarjetas mientras que otros pueden trabajar cómodamente con varias.
5. Ofrecer elecciones visuales
También pueden utilizarse dos o más tarjetas para representar opciones reales.
Por ejemplo:
- leer o dibujar;
- beber o comer;
- escribir o dibujar.
Cuando se utilizan para ofrecer una elección, es importante que las alternativas presentadas estén realmente disponibles y que se respete, siempre que sea posible, la opción seleccionada.
Si un niño necesita apoyos más amplios para expresar necesidades, preferencias, rechazo o pedir ayuda, puedes consultar nuestro Tablero de comunicación para niños autistas.
También pueden utilizarse para formar pequeñas secuencias
Una vez que varias acciones son conocidas, algunas tarjetas pueden combinarse para representar pasos sencillos o actividades relacionadas.
Por ejemplo:
Levantarse → vestirse → desayunar
o:
Cenar → cepillarse los dientes → dormir
También podrías crear una pequeña secuencia relacionada con el cuidado personal:
Ducharse → vestirse → peinarse
No es necesario utilizar las 20 tarjetas al mismo tiempo. Una secuencia de dos o tres imágenes puede resultar más clara que una fila muy extensa, especialmente cuando el niño está empezando a utilizar apoyos visuales.
Para trabajar específicamente la relación entre dos actividades consecutivas también puedes utilizar nuestro Tablero Primero–Después.
La tarjeta “esperar” también puede utilizarse como apoyo visual
Dentro del material hay acciones muy concretas, como beber o cepillarse los dientes, pero también aparece la tarjeta “esperar”.
Esperar puede ser un concepto más abstracto porque no representa una actividad con un resultado físico tan evidente como lavarse las manos o dibujar.
La tarjeta puede utilizarse como una señal visual sencilla en situaciones en las que realmente sea necesario esperar, siempre acompañándola de información que el niño pueda comprender.
Cuando sea posible, puede resultar útil indicar también qué se está esperando y qué ocurrirá después. Para algunos niños, conceptos como “espera un rato” pueden ser demasiado imprecisos si no cuentan con otras referencias.
¿Por qué pueden ser útiles los apoyos visuales?
Las imágenes, fotografías, palabras escritas y símbolos pueden ofrecer una forma adicional de presentar información.
Las recomendaciones de NICE para niños y jóvenes autistas incluyen el uso de apoyos visuales —como palabras, imágenes o símbolos que sean significativos para la persona— dentro de las adaptaciones que pueden realizarse.
Una revisión de 34 estudios sobre apoyos visuales en personas autistas encontró que estos recursos pueden favorecer aspectos como la predictibilidad, la comunicación y la participación, aunque los autores también señalaron que la evidencia disponible en el hogar y la comunidad era todavía limitada y que su uso debe adaptarse a cada persona.
La investigación sobre apoyos visuales también destaca que su utilidad depende de factores como la accesibilidad, la individualización, la consistencia y la forma en que se enseñan y utilizan.
Por eso no deberíamos asumir que una misma tarjeta funcionará de idéntica manera para todos los niños.
Algunos comprenderán rápidamente una ilustración. Otros pueden necesitar fotografías de objetos o actividades reales. Algunos podrán leer la palabra escrita y otros se beneficiarán principalmente de la imagen.
Cómo adaptar las tarjetas a cada niño
El material puede modificarse según las necesidades individuales.
Estas ideas pueden ayudar:
- comenzar utilizando solamente unas pocas tarjetas;
- seleccionar acciones que el niño ya conozca;
- presentar una tarjeta justo cuando ocurre la actividad correspondiente;
- utilizar frases breves y claras junto con la imagen;
- dar suficiente tiempo para observar y procesar la información;
- mantener el significado de cada tarjeta de manera consistente;
- reducir la cantidad de imágenes si demasiadas opciones generan confusión;
- combinar las tarjetas con gestos, lenguaje oral o sistemas de comunicación que el niño ya utilice.
El objetivo no es llenar todos los espacios de la casa o del aula con imágenes. Más apoyos visuales no significa necesariamente mejor apoyo.
Es preferible seleccionar aquellos que realmente aporten información útil y comprensible.
Ideas de actividades con las 20 tarjetas
Además de utilizarlas durante actividades reales, puedes convertirlas en un pequeño material de aprendizaje.
Buscar la acción
Coloca entre dos y cinco tarjetas y pide al niño que encuentre una acción concreta.
Relacionar acción y lugar
Puedes preguntar qué acciones suelen realizarse en:
- el baño;
- la cocina;
- el dormitorio;
- el aula.
Agrupar por tipo de actividad
Las tarjetas pueden separarse en pequeños grupos, por ejemplo:
- cuidado personal: ducharse, peinarse, vestirse, lavarse la cara;
- alimentación: desayunar, comer, cenar, beber;
- aprendizaje: leer, escribir, dibujar;
- hogar: recoger, lavar platos, barrer.
Ordenar pequeñas secuencias
Escoge dos o tres tarjetas que puedan relacionarse y colócalas en un orden lógico.
No es necesario que exista una única respuesta correcta en todas las actividades. Las rutinas pueden variar entre familias y contextos.
¿Cómo preparar el material?
Después de descargar el PDF puedes:
- imprimir las cinco páginas;
- recortar cada tarjeta siguiendo sus bordes;
- plastificarlas si deseas utilizarlas repetidamente;
- guardarlas por categorías;
- colocar velcro en la parte posterior si quieres utilizarlas sobre un tablero;
- seleccionar únicamente las tarjetas necesarias para cada actividad.
La plastificación y el velcro son opcionales. El recurso también puede utilizarse directamente en papel.
¿Para quién puede ser útil este material?
Las tarjetas pueden emplearse con niños que se beneficien de apoyos visuales, independientemente de que exista o no un diagnóstico específico.
En el caso de niños autistas, pueden formar parte de los apoyos utilizados para presentar información de manera más concreta y predecible.
Sin embargo, un PDF descargable no sustituye una evaluación individual, un sistema de comunicación ni una intervención profesional cuando estos sean necesarios.
El material debe considerarse una herramienta educativa que puede adaptarse a diferentes contextos.
Descarga gratis las tarjetas visuales
Este recurso reúne 20 tarjetas visuales con acciones cotidianas que pueden utilizarse para trabajar vocabulario, comprensión, elecciones y pequeñas secuencias.
Material original de Aprendizaje TEAutismo
20 tarjetas imprimibles · 5 páginas · Descarga gratuita · Uso educativo
Cuando una imagen ayuda a comprender una acción
Para algunos niños, escuchar una instrucción puede no ser suficiente para comprender con claridad qué actividad se espera o qué significa una determinada palabra.
Ofrecer una representación visual puede aportar otra vía para acceder a esa información.
Pero el valor de una tarjeta no está únicamente en tener una imagen bonita. Lo importante es que el niño comprenda qué representa, que el adulto la utilice de forma coherente y que el apoyo responda a una necesidad real.
Estas tarjetas pueden utilizarse para aprender vocabulario, identificar actividades, ofrecer opciones o construir pequeñas secuencias. No tienen que utilizarse todas ni de la misma forma con cada niño.
Un buen apoyo visual es aquel que resulta comprensible, funcional y adaptado a la persona que lo utiliza.
Fuentes consultadas
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE) — Autism spectrum disorder in under 19s: support and management. Guía clínica que recomienda el uso de apoyos visuales —como palabras, imágenes o símbolos significativos para el niño o joven— dentro de las adaptaciones del entorno y de los apoyos ofrecidos.
- Rutherford M., Baxter J., Grayson Z., Johnston L. y O’Hare A. (2020) — Visual supports at home and in the community for individuals with autism spectrum disorders: A scoping review. Revisión de 34 estudios sobre apoyos visuales en personas autistas. Analiza aspectos como accesibilidad, participación, individualización, consistencia, métodos de enseñanza e información para familias y profesionales.
Nota. Este recurso tiene fines educativos. Debe adaptarse al nivel de comprensión, forma de comunicación y necesidades individuales de cada niño.