Pedir agua, decir “no”, solicitar ayuda, expresar que algo duele o pedir un descanso son mensajes importantes en la vida diaria.
Para algunos niños autistas, comunicar estas necesidades mediante el lenguaje oral puede resultar difícil en determinados momentos. Otros pueden utilizar algunas palabras, pero necesitar apoyos adicionales cuando están cansados, sobrecargados, ansiosos o se encuentran en un entorno nuevo.
Un tablero de comunicación puede ofrecer otra forma de expresar necesidades, preferencias, emociones, decisiones y opiniones mediante imágenes, pictogramas o palabras.
Por eso hemos preparado un kit gratuito de comunicación visual de 20 páginas, pensado para familias, docentes y profesionales que buscan un recurso práctico para imprimir y adaptar según las necesidades de cada niño.
¿Qué es un tablero de comunicación?
Un tablero de comunicación es un apoyo visual que contiene símbolos, imágenes, fotografías o palabras que una persona puede señalar para transmitir un mensaje.
Forma parte de lo que se conoce como Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA), un conjunto de estrategias y herramientas que pueden complementar o, cuando sea necesario, ofrecer una alternativa al lenguaje oral.
La comunicación no tiene que depender únicamente del habla. Una persona puede comunicarse utilizando palabras, gestos, escritura, pictogramas, fotografías, señas, tableros o dispositivos electrónicos.
Lo importante es que disponga de una forma comprensible y accesible de expresar lo que quiere decir.
¿Qué encontrarás en este kit gratuito?
El PDF contiene diferentes tableros que pueden utilizarse de manera independiente. No es necesario imprimir ni presentar todas las páginas al mismo tiempo.
Encontrarás apoyos visuales para comunicar:
- necesidades básicas;
- comida y bebida;
- baño e higiene;
- actividades en casa;
- situaciones escolares;
- juego y tiempo libre;
- emociones;
- dolor y partes del cuerpo;
- necesidades sensoriales;
- descanso y regulación;
- personas y lugares importantes;
- elecciones y preferencias;
- palabras esenciales como sí, no, ayuda, parar, esperar y terminar.
También incluye espacios para construir mensajes con “Quiero”, “Necesito” y “No quiero”, un tablero para realizar elecciones, una plantilla “Primero–Después”, tarjetas individuales para recortar y páginas que pueden personalizarse con fotografías o pictogramas propios.
No es necesario utilizar las 20 páginas al mismo tiempo
Presentar demasiados símbolos desde el primer día puede resultar poco práctico para algunos niños.
Una opción es comenzar con unas pocas palabras que realmente tengan utilidad en su vida cotidiana y ampliar el vocabulario progresivamente.
Por ejemplo, un primer tablero podría incluir:
Sí – No – Ayuda – Agua – Baño – Más – Terminé – Descanso – Para – No quiero.
No existe un número exacto de símbolos que deba utilizar cada niño. Algunas personas pueden manejar tableros amplios desde el comienzo y otras beneficiarse inicialmente de pocas opciones claramente diferenciadas.
¿Cómo elegir las primeras palabras del tablero?
Las primeras palabras deberían servir para comunicar cosas que realmente importan a la persona.
No conviene limitar el tablero únicamente a pedir comida o juguetes. También debe permitir rechazar, pedir ayuda, detener una actividad, expresar dolor o solicitar un descanso.
Por ejemplo, pueden ser especialmente útiles palabras como:
ayuda, no, para, más, terminar, baño, agua, comer, descanso, me duele, quiero, no quiero, jugar y salir.
Después pueden incorporarse nombres de personas importantes, lugares, actividades favoritas, emociones, preguntas, comentarios y opiniones.
La meta no debería ser solamente conseguir que el niño “pida cosas”, sino ampliar sus posibilidades de comunicación.
Incluye comunicación para diferentes momentos del día
Una misma persona puede necesitar vocabulario diferente dependiendo del contexto.
Durante las comidas puede resultarle útil comunicar “agua”, “más”, “no quiero” o “terminé”.
En la escuela puede necesitar “ayuda”, “no entiendo”, “baño”, “descanso” o “recreo”.
En momentos de sobrecarga puede ser más importante disponer de mensajes como “mucho ruido”, “luz fuerte”, “necesito espacio”, “quiero estar solo”, “silencio” o “salir”.
Por eso el kit está dividido en tableros temáticos que pueden utilizarse según el lugar y la situación.
¿Cómo empezar a utilizar un tablero de comunicación?
No se trata simplemente de colocar pictogramas delante del niño y esperar que inmediatamente sepa utilizarlos.
Una estrategia importante es que los adultos también utilicen el tablero mientras hablan.
Por ejemplo, mientras el adulto dice “vamos a tomar agua”, puede señalar el símbolo de “agua”. Cuando termina una actividad, puede señalar “terminé”. Si necesita ayudar al niño, puede señalar “ayuda” mientras utiliza esa palabra oralmente.
De esta forma, el niño puede observar cómo funciona el sistema sin tener que demostrar constantemente que sabe utilizarlo.
Ejemplo práctico: el niño quiere agua
Imagina que el niño se acerca a la cocina y mira hacia un vaso, pero no dice nada.
En lugar de preguntarle repetidamente “¿qué quieres?”, el adulto puede acercar el tablero, señalar el símbolo de “agua” y decir tranquilamente:
“Quieres agua.”
Después puede entregarle el agua.
Con el tiempo, el niño puede comenzar a mirar, tocar o señalar el símbolo por iniciativa propia.
El objetivo no es convertir cada situación cotidiana en una prueba. Es mostrarle que ese símbolo tiene una función comunicativa real.
Ejemplo práctico: necesita terminar una actividad
Supongamos que está realizando una tarea y empieza a mostrar cansancio o intenta alejarse.
El adulto puede mostrarle opciones como “ayuda”, “descanso” o “terminé”.
Si señala “descanso”, ese mensaje debería tener consecuencias comprensibles: permitir una pausa cuando sea posible.
Cuando una persona descubre que comunicarse produce resultados reales, el sistema adquiere sentido.
“No”, “para” y “ayuda” también son comunicación
Un tablero no debería utilizarse solamente para enseñar al niño a obedecer instrucciones o pedir objetos.
También debería permitirle expresar:
No.
No quiero.
Para.
Terminé.
Necesito ayuda.
Me duele.
Quiero descansar.
Poder rechazar, pedir ayuda, expresar dolor o solicitar que una actividad termine también forma parte de la comunicación, la seguridad y la autonomía.
El tablero debe estar disponible cuando se necesite
Si el niño utiliza el tablero para comunicarse, no debería permanecer guardado hasta “la hora de terapia”.
Puede colocarse sobre una mesa, en la cocina, dentro de una carpeta, en la mochila, en el aula o cerca de la zona de juego.
También pueden imprimirse varias copias pequeñas y colocarlas en diferentes espacios.
La comunicación ocurre durante todo el día. Por eso el sistema debería estar disponible cuando aparece la necesidad de utilizarlo.
Da tiempo para responder
Localizar un símbolo puede requerir observar el tablero, comprender las opciones, encontrar el pictograma adecuado y realizar una respuesta motora.
Ese proceso puede tomar tiempo.
Después de hacer una pregunta o mostrar el tablero, intenta evitar responder inmediatamente por el niño.
Una pausa de algunos segundos puede darle la oportunidad de procesar la información y realizar su elección.
Errores frecuentes al comenzar a utilizar un tablero
Convertirlo en una prueba constante. Preguntar repetidamente “¿qué quieres?” o “señala esto” puede hacer que la comunicación se convierta en una tarea en lugar de una herramienta.
Utilizarlo solamente para pedir objetos. Una persona también necesita rechazar, comentar, expresar emociones, pedir ayuda y participar en conversaciones.
Guardar el tablero. Si solo está disponible durante determinados ejercicios, será difícil utilizarlo espontáneamente.
Ignorar mensajes como “no” o “terminé”. La comunicación pierde valor si algunos mensajes son aceptados y otros se ignoran sistemáticamente.
Añadir demasiados símbolos sin observar las necesidades individuales. Más vocabulario puede ser útil, pero debe organizarse de una manera que resulte accesible para la persona.
Exigir que utilice el tablero antes de atender una necesidad evidente. La comunicación debería facilitar la vida, no convertirse en una barrera adicional.
¿Este tablero sustituye el habla?
No necesariamente.
La Comunicación Aumentativa y Alternativa puede utilizarse junto con el lenguaje oral. Algunas personas hablan y utilizan pictogramas; otras combinan palabras, gestos y un dispositivo; otras dependen principalmente de sistemas de CAA.
Una revisión sistemática sobre CAA en personas autistas encontró que estas intervenciones no impidieron el desarrollo del habla y que en varios estudios también se observaron mejoras en producción oral.
Por eso, si un niño empieza a utilizar palabras, no significa automáticamente que deba retirarse su tablero.
Puede seguir necesitando ese apoyo cuando está cansado, ansioso, sobrecargado o cuando necesita expresar mensajes más complejos.
El tablero debe adaptarse al niño
Este kit es un punto de partida, no un sistema universal.
Algunos niños comprenden mejor pictogramas sencillos. Otros pueden necesitar fotografías reales, palabras escritas, símbolos más grandes, mayor contraste visual o menos elementos por página.
También deben considerarse aspectos motores. Una persona que tiene dificultad para señalar símbolos pequeños puede necesitar imágenes más grandes, otra forma de acceso o un dispositivo diferente.
Con el tiempo, el vocabulario debería crecer para incluir personas, lugares, intereses, emociones, preguntas, comentarios y opiniones.
¿Cuándo puede no ser suficiente un tablero impreso?
Un tablero en papel puede ser muy útil para comenzar o para determinadas situaciones, pero algunas personas tienen necesidades comunicativas más complejas.
En esos casos puede ser conveniente evaluar sistemas de CAA más amplios, como libros de comunicación, aplicaciones especializadas o dispositivos electrónicos con salida de voz.
Un fonoaudiólogo, logopeda o terapeuta del lenguaje con experiencia específica en CAA puede ayudar a valorar qué sistema se adapta mejor a las habilidades comunicativas, motoras y sensoriales de la persona.
El objetivo no debería ser encontrar el dispositivo más sofisticado, sino ofrecer un sistema que la persona realmente pueda utilizar para comunicarse.
Familia y escuela deberían utilizar un sistema coherente
Cuando un niño utiliza CAA tanto en casa como en la escuela, puede ser útil que familia y docentes compartan información sobre las palabras que está aprendiendo, los símbolos que utiliza con mayor frecuencia y las situaciones en las que necesita más apoyo.
No significa que todos los tableros deban ser idénticos. El vocabulario puede cambiar según el contexto.
Lo importante es evitar que el niño tenga una forma de comunicación en casa que desaparezca completamente cuando llega a la escuela, o viceversa.
También puedes personalizar este material
Cada niño tiene personas importantes, lugares, alimentos, actividades e intereses diferentes.
Por eso el kit incluye una página donde pueden incorporarse fotografías de familiares, docentes o lugares relevantes, además de un tablero en blanco para crear una versión personalizada.
También encontrarás tarjetas individuales para recortar que pueden utilizarse por separado o combinarse con otros tableros.
La personalización puede hacer que el sistema represente mejor la vida real de la persona.
Descarga gratis el kit de 20 páginas
Hemos preparado este material en PDF listo para imprimir.
Incluye tableros de comunicación, necesidades básicas, emociones, dolor, regulación sensorial, actividades, elecciones, plantilla Primero–Después, tarjetas para recortar y espacios para personalizar.
Descarga gratuita
Hemos preparado un kit gratuito de 20 páginas en PDF con tableros de comunicación, pictogramas, emociones, necesidades y apoyos visuales listos para imprimir.
Descarga el kit completoFuentes consultadas
- American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) – Augmentative and Alternative Communication (AAC)
- ASHA – Los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación
- White E. N. et al. – Augmentative and Alternative Communication and Speech Production for Individuals with ASD: A Systematic Review
- NICE – Autism spectrum disorder in under 19s: support and management
Nota: Este material tiene fines educativos y no sustituye una evaluación individual de comunicación. Los tableros y sistemas de Comunicación Aumentativa y Alternativa deben adaptarse a las necesidades, capacidades motoras, sensoriales y comunicativas de cada persona.