Policía rescata a niño autista de 5 años de un estanque en Florida: la rápida reacción que evitó una tragedia

Un operativo de búsqueda en Deltona, Florida, Estados Unidos, terminó con un desenlace que pudo haber sido muy diferente.

Un niño autista de apenas 5 años salió de su vivienda y fue encontrado minutos después dentro de un estanque, aferrado a un tronco mientras permanecía en el agua.

El ayudante del sheriff Wes Brough, de la Oficina del Sheriff del Condado de Volusia, fue quien consiguió localizarlo y entrar al estanque para ponerlo a salvo.

El rescate ocurrió la tarde del 6 de agosto de 2024 y quedó registrado por la cámara corporal del agente.

El niño salió de su vivienda y una alarma alertó a la familia

Alrededor de las 7:30 de la noche, los agentes recibieron el reporte de un niño desaparecido en una vivienda ubicada en Valmont Lane, en Deltona.

El padre explicó que su hijo de 5 años había conseguido salir de la casa a través de una puerta del segundo piso.

La vivienda contaba con una alarma de seguridad, que se activó inmediatamente cuando el pequeño salió.

La familia comenzó a buscarlo, pidió ayuda a vecinos y llamó al servicio de emergencias.

Este detalle resulta especialmente importante porque demuestra que la familia ya había implementado medidas de prevención y que precisamente la alarma permitió detectar rápidamente que el niño había abandonado la vivienda.

Los agentes comenzaron a buscar cerca del agua

Los policías revisaron inicialmente la vivienda y sus alrededores, pero no consiguieron encontrar al pequeño.

La familia había informado a los agentes que el niño era autista y que tenía un interés particular por el agua.

Ese dato cambió rápidamente la estrategia de búsqueda.

Agentes recorren la orilla de un estanque durante la búsqueda de un niño desaparecido en Florida

Los agentes comenzaron a revisar estanques y otras fuentes de agua cercanas al vecindario, priorizando uno de los lugares que podía representar mayor peligro para el menor.

Wes Brough y otros agentes se dirigieron hacia un estanque situado a varias cuadras de la vivienda, detrás de Toluca Court.

Wes Brough escuchó al niño desde el estanque

Aproximadamente a las 7:48 p. m., unos 18 minutos después del reporte inicial, Brough escuchó sonidos provenientes del área del estanque.

Cuando se acercó, consiguió ver al niño dentro del agua.

El pequeño estaba aferrado a un tronco que sobresalía del estanque.

Brough explicó posteriormente que el niño comenzó a hacer sonidos para llamar su atención mientras permanecía sujetándose de lo que parecía ser parte de un árbol muerto.

El agente reaccionó inmediatamente.

Se quitó parte de su equipo y entró al agua para alcanzarlo.

El pequeño se abrazó fuertemente al agente

Las imágenes registradas por la cámara corporal muestran al policía entrando al estanque, alcanzando al niño y cargándolo entre sus brazos mientras avanzaba nuevamente hacia tierra firme.

Durante el rescate, el pequeño se aferró con fuerza al cuello del agente.

Brough, quien también es padre de tres hijos y tenía en aquel momento un hijo de aproximadamente la misma edad, contó posteriormente que sentir al niño abrazándose de esa manera le hizo pensar en sus propios hijos.

Finalmente consiguieron llegar a la orilla.

El menor fue evaluado médicamente, se encontraba en buenas condiciones y pudo regresar con su familia.

La capacitación sobre autismo también fue importante

La Oficina del Sheriff del Condado de Volusia destacó que sus agentes reciben capacitación relacionada con el autismo para responder ante diferentes situaciones, incluidos los casos de personas desaparecidas.

En esta emergencia, conocer una característica individual del niño —su interés por el agua— permitió orientar rápidamente la búsqueda hacia lugares que representaban un riesgo especialmente elevado.

Agentes del sheriff participan en una capacitación sobre autismo y respuesta ante emergencias

Este caso demuestra por qué la capacitación de policías, bomberos, personal sanitario, docentes y otros profesionales que pueden intervenir durante una emergencia puede ser tan importante.

No existe una única forma de reaccionar ante una persona autista.

Conocer su manera de comunicarse, sus intereses, sus necesidades y los lugares hacia los que podría dirigirse puede ofrecer información decisiva durante una búsqueda.

Algunas personas autistas utilizan pocas palabras o no emplean lenguaje oral. En nuestro artículo sobre Autismo no verbal explicamos por qué no hablar no significa necesariamente no comprender y qué otras formas de comunicación pueden utilizarse.

¿Qué es el escapismo o deambulación en el autismo?

El escapismo, también conocido como elopement o wandering, ocurre cuando una persona abandona inesperadamente un lugar seguro o se aleja del adulto responsable, pudiendo quedar expuesta a diferentes peligros.

No todos los niños autistas presentan esta conducta.

Sin embargo, investigaciones realizadas con familias han encontrado que la deambulación o escapismo puede presentarse en una proporción importante de niños y jóvenes autistas.

Entre los principales peligros se encuentran especialmente el tránsito vehicular y las fuentes de agua.

Un niño puede alejarse por diferentes motivos:

  • Buscar un lugar u objeto que le interesa.
  • Explorar.
  • Escapar de un ruido o situación que le resulta abrumadora.
  • Intentar llegar hasta una actividad que disfruta.

Por eso, esta conducta no debería interpretarse automáticamente como desobediencia.

Además del riesgo de escapismo, algunas familias comienzan a observar otras señales durante el desarrollo. Puedes consultar nuestra guía sobre señales tempranas del autismo para conocer qué aspectos conviene observar y cuándo buscar orientación profesional.

El agua puede representar un riesgo especialmente grave

El rescate de Deltona terminó favorablemente, pero demuestra lo rápido que puede desarrollarse una emergencia.

Cuando un niño presenta riesgo de escapismo y existe además un interés particular por el agua, identificar piscinas, estanques, ríos, canales u otras fuentes acuáticas cercanas puede ser especialmente importante.

Las medidas de prevención pueden incluir diferentes capas de seguridad:

  • Alarmas en puertas y ventanas.
  • Cerraduras o sistemas de seguridad adecuados.
  • Barreras alrededor de piscinas.
  • Supervisión directa cerca del agua.
  • Fotografías y datos identificativos actualizados.
  • Un plan familiar para emergencias.
  • Informar a personas cercanas sobre el riesgo de escapismo.
  • Dispositivos de localización cuando sean apropiados.
  • Enseñanza de habilidades de seguridad según las posibilidades de cada niño.
  • Clases de natación adaptadas como una capa adicional de protección.
Adulto supervisa a un niño en un jardín con piscina protegida, alarma en la puerta y medidas de seguridad

Ninguna medida aislada garantiza por completo que un episodio no ocurra.

Por eso resulta importante pensar en varias capas de protección funcionando conjuntamente.

Más de un año después, el mismo niño volvió a ser encontrado en un estanque

La historia tuvo un nuevo capítulo el 25 de diciembre de 2025.

La Oficina del Sheriff del Condado de Volusia informó que el mismo niño, que ya tenía 6 años, volvió a salir de su hogar y fue localizado nuevamente dentro de un estanque cercano.

En aquella ocasión, la unidad aérea ayudó a encontrarlo alrededor de las 6:30 de la tarde.

El agua le llegaba aproximadamente hasta el pecho.

El pequeño estaba frío, pero no había sufrido lesiones.

Después del primer episodio, el niño había comenzado a recibir clases de natación.

Las autoridades también conversaron con la familia sobre medidas preventivas adicionales y el uso constante de un dispositivo de localización GPS.

Este segundo episodio deja una enseñanza especialmente importante:

una sola medida de seguridad puede no ser suficiente.

Volusia reforzó sus programas de prevención

Los riesgos relacionados con el escapismo y el agua también llevaron al Condado de Volusia a reforzar algunas iniciativas.

En diciembre de 2024, después de otros casos relacionados con niños autistas encontrados en el agua, la Oficina del Sheriff anunció su incorporación a Project Lifesaver.

Este programa está destinado a facilitar la localización de personas con condiciones cognitivas que puedan presentar conductas de deambulación.

También se difundió información sobre recursos como:

  • Dispositivos de identificación.
  • Sistemas GPS.
  • Alarmas para puertas y ventanas.
  • Capacitación relacionada con seguridad acuática.

El objetivo es reducir el tiempo necesario para localizar a una persona cuando ocurre una desaparición.

¿Qué pueden aprender las familias de este caso?

Compartir esta historia no debería utilizarse para generar miedo ni para culpabilizar a las familias.

De hecho, este mismo caso demuestra que el escapismo puede ocurrir incluso cuando ya existen medidas preventivas.

La vivienda contaba con una alarma y esa alarma fue precisamente una de las razones por las que la familia supo rápidamente que el niño había salido.

La prevención consiste en intentar reducir los riesgos y preparar una respuesta rápida si ocurre una emergencia.

Cuando desaparece un niño con antecedentes de escapismo, puede ser muy útil comunicar inmediatamente a los servicios de emergencia información como:

  • Qué lugares le gustan.
  • Qué cosas busca.
  • Cómo se comunica.
  • Qué lugares suele visitar.
  • Qué actividades disfruta.
  • Si siente un interés especial por el agua.
  • Cómo suele responder ante desconocidos.
  • Qué estrategias pueden ayudar a tranquilizarlo.
Padres preparan un plan de seguridad con información, mapa y dispositivo de localización mientras su hijo juega cerca

En este caso, informar sobre su interés por el agua terminó siendo fundamental.

Varias capas de protección pueden marcar la diferencia

Uno de los aspectos más importantes de este caso es comprender que la seguridad no depende de una única herramienta.

Una familia puede utilizar una alarma y aun así necesitar otras medidas.

Puede utilizar un dispositivo GPS y seguir necesitando supervisión.

Un niño puede aprender a nadar y aun así necesitar protección constante alrededor del agua.

Por eso, la prevención puede entenderse como una combinación de diferentes capas:

supervisión + alarmas + barreras + identificación + planificación + información a primeros respondedores + habilidades de seguridad.

La combinación adecuada dependerá de las necesidades y características de cada persona.

Las clases de natación pueden ayudar, pero no eliminan el riesgo

Aprender a nadar puede constituir una herramienta adicional de seguridad para algunos niños autistas.

Sin embargo, saber nadar no convierte automáticamente a un niño en una persona segura alrededor del agua.

Un estanque, río, piscina o canal puede presentar corrientes, profundidad, obstáculos, agua fría u otras circunstancias difíciles de anticipar.

Por eso, las clases de natación deben considerarse una capa adicional de protección y nunca un sustituto de la supervisión y otras medidas preventivas.

Preparación, rapidez y conocimiento pueden salvar vidas

Wes Brough estuvo en el lugar adecuado, pero el desenlace no dependió únicamente de la casualidad.

La alarma instalada en la vivienda permitió detectar la salida del niño.

La familia comunicó rápidamente la desaparición.

Los padres proporcionaron información importante sobre su hijo.

Los agentes conocían el riesgo relacionado con el agua.

Y Brough actuó inmediatamente cuando escuchó al pequeño.

Minutos después, un niño de cinco años que permanecía aferrado a un tronco dentro de un estanque estaba nuevamente a salvo con su familia.

Esta historia deja una enseñanza que va mucho más allá de aquel rescate en Florida:

comprender el autismo, conocer las características individuales de cada persona y preparar previamente los entornos puede ser determinante durante una emergencia.

La prevención no significa vivir con miedo.

Significa conocer los riesgos, anticiparse a ellos y construir tantas capas de seguridad como sea posible.

La preparación, la rapidez y la empatía pueden salvar vidas. 💙

Fuentes consultadas

  • Oficina del Sheriff del Condado de Volusia — informe oficial del rescate de agosto de 2024.
  • Oficina del Sheriff del Condado de Volusia — actualización del segundo rescate, diciembre de 2025.
  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC) — información sobre wandering/elopement.
  • American Academy of Pediatrics — recomendaciones relacionadas con prevención de ahogamientos.
  • Volusia Sheriff’s Office — Project Lifesaver y programas de prevención.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. Las necesidades de seguridad pueden variar ampliamente entre personas y familias. Las recomendaciones individuales deben consultarse con profesionales adecuados.