Autismo regresivo: por qué algunos niños pierden palabras o habilidades que ya habían adquirido

Hay niños que durante sus primeros meses de vida parecen avanzar en diferentes áreas del desarrollo: comienzan a utilizar algunas palabras, responden a determinadas interacciones, señalan objetos o participan en juegos sociales.

Después, algo cambia.

Una palabra que utilizaban deja de aparecer.

Dejan de señalar.

Responden menos cuando alguien intenta interactuar con ellos.

O pierden habilidades que anteriormente utilizaban con frecuencia.

Para muchas familias, observar este cambio puede generar preocupación y numerosas preguntas:

“¿Por qué mi hijo dejó de hacer cosas que antes podía hacer?”

Cuando existe una pérdida real de habilidades previamente adquiridas hablamos de regresión del desarrollo.

La regresión puede observarse en algunos niños que posteriormente reciben un diagnóstico de autismo, pero es importante comprender que la pérdida de habilidades siempre merece una evaluación profesional, porque también existen otras condiciones médicas o neurológicas que pueden provocar regresión.

¿Qué significa autismo regresivo?

La expresión “autismo regresivo” suele utilizarse cuando un niño que había desarrollado determinadas habilidades comienza posteriormente a perderlas y termina recibiendo un diagnóstico de autismo.

No se trata de un diagnóstico separado dentro del Trastorno del Espectro Autista.

Es una manera de describir una trayectoria particular del desarrollo.

Por ejemplo, un niño puede haber comenzado a decir algunas palabras y posteriormente dejar de utilizarlas.

Otro puede conservar el lenguaje, pero perder determinados gestos, formas de interacción o interés social.

Y algunos pueden presentar cambios en varias áreas al mismo tiempo.

¿Qué habilidades puede perder un niño?

La regresión no ocurre exactamente de la misma manera en todos los niños.

Puede afectar principalmente al lenguaje, pero también pueden observarse cambios en otras habilidades.

Entre las pérdidas descritas se encuentran:

  • Palabras que anteriormente utilizaba.
  • Gestos como señalar o saludar.
  • Respuesta a determinadas interacciones.
  • Interés por juegos sociales.
  • Habilidades de comunicación.
  • Determinadas formas de juego.
  • Algunas habilidades de autonomía previamente adquiridas.
Niño pequeño jugando con bloques mientras una adulta observa posibles cambios en sus habilidades de comunicación y desarrollo

La Academia Americana de Pediatría describe especialmente la pérdida de lenguaje y habilidades sociales entre las formas de regresión relacionadas con el autismo.

¿A qué edad suele aparecer?

La regresión asociada al autismo se observa con mayor frecuencia durante los primeros años de vida.

La Academia Americana de Pediatría señala que suele identificarse especialmente entre los 18 y 24 meses.

El CDC también explica que algunos niños autistas adquieren nuevas habilidades y alcanzan determinados hitos hasta aproximadamente los 18 a 24 meses y después dejan de adquirir nuevas habilidades o pierden algunas que ya tenían.

Niño pequeño interactuando con su padre durante una actividad de juego y comunicación en los primeros años de desarrollo

Sin embargo, esto no significa que cualquier cambio ocurrido a esa edad sea necesariamente autismo.

La regresión debe analizarse dentro del desarrollo completo del niño.

¿Cuántos niños autistas presentan regresión?

Las cifras pueden variar dependiendo de cómo se defina y mida la regresión.

Una referencia clínica ampliamente utilizada de la Academia Americana de Pediatría estima que aproximadamente una cuarta parte de los niños con autismo presenta una pérdida reportada de habilidades lingüísticas o sociales.

Estudios anteriores también han encontrado porcentajes cercanos al 25-30 %, aunque las cifras varían entre investigaciones.

Por tanto, la regresión es una trayectoria conocida dentro del autismo, pero no ocurre en todos los niños autistas.

Muchos muestran diferencias en el desarrollo desde etapas muy tempranas sin presentar una pérdida clara de habilidades.

¿El niño se desarrollaba completamente de manera típica antes de la regresión?

No necesariamente.

En algunos casos, las familias recuerdan un periodo en el que el desarrollo parecía completamente esperado.

Pero cuando investigadores revisan videos familiares o historias del desarrollo con mayor detalle, en algunos niños pueden identificarse diferencias sutiles anteriores.

Por ejemplo:

  • Menor uso de gestos.
  • Diferencias en la atención social.
  • Respuestas menos frecuentes al nombre.
  • Particularidades en el juego.
  • Diferencias en la comunicación.

Esto significa que la regresión puede aparecer sobre una trayectoria de desarrollo que ya presentaba algunas diferencias, aunque estas todavía no fueran suficientemente evidentes para la familia.

¿Por qué ocurre la regresión?

Esta es una de las preguntas más importantes y todavía no existe una única respuesta.

Los mecanismos biológicos responsables de la regresión relacionada con el autismo no están completamente comprendidos.

El autismo es una condición compleja del neurodesarrollo en la que intervienen numerosos factores genéticos y biológicos.

Se están investigando diferentes procesos relacionados con el desarrollo cerebral, la genética y la manera en que se organizan las conexiones neuronales.

Pero actualmente no existe una causa única demostrada que explique por qué determinados niños presentan regresión y otros no.

¿La regresión ocurre de repente?

Puede ocurrir de diferentes maneras.

Algunas familias describen un cambio que parece relativamente rápido.

En otros niños, la pérdida puede ser gradual.

Por ejemplo, un niño puede empezar utilizando una palabra cada vez con menos frecuencia hasta dejar de utilizarla por completo.

También puede ocurrir que determinadas habilidades se mantengan mientras otras disminuyen.

Por eso, a veces resulta difícil identificar exactamente cuándo comenzó la regresión.

¿Dejar de aprender nuevas habilidades es lo mismo que perderlas?

No exactamente.

Conviene diferenciar dos situaciones.

Pérdida de habilidades: el niño realizaba claramente una habilidad de manera consistente y deja de realizarla.

Estancamiento del desarrollo: el niño no necesariamente pierde una habilidad, pero deja de avanzar al ritmo esperado o deja de adquirir habilidades nuevas.

Ambas situaciones pueden ser importantes desde el punto de vista del desarrollo, pero no son exactamente lo mismo.

Cuando una familia consulta con un profesional, es útil describir con ejemplos concretos qué hacía antes el niño, con qué frecuencia y qué dejó de hacer.

Si mi hijo pierde palabras, ¿significa automáticamente que tiene autismo?

No.

La pérdida de habilidades de comunicación puede aparecer asociada al autismo, pero también existen otras condiciones que deben considerarse.

La regresión del desarrollo puede estar relacionada con diferentes condiciones neurobiológicas y requiere valoración profesional.

Por ejemplo, determinados trastornos neurológicos, genéticos o convulsivos también pueden producir pérdida de habilidades.

Por eso, la regresión no debería utilizarse como una forma de autodiagnóstico.

¿Cuándo debería preocuparme especialmente?

Cualquier pérdida clara de una habilidad previamente adquirida merece comentarse con el pediatra.

Es especialmente importante solicitar valoración cuando un niño:

  • Deja de utilizar palabras que empleaba habitualmente.
  • Pierde habilidades motoras.
  • Deja de utilizar gestos que anteriormente utilizaba.
  • Pierde habilidades de autonomía.
  • Presenta episodios sospechosos de convulsiones.
  • Pierde habilidades a una edad poco habitual.
  • Muestra una regresión rápida o progresiva.

Una regresión que aparece más tarde en la infancia necesita una evaluación médica cuidadosa para descartar otras causas.

¿La regresión significa que el niño continuará perdiendo habilidades?

No necesariamente.

La trayectoria posterior puede ser muy diferente entre niños.

Algunos vuelven a desarrollar determinadas habilidades.

Otros desarrollan nuevas formas de comunicarse.

Algunos pueden permanecer con necesidades significativas de apoyo.

La existencia de una regresión por sí sola no permite predecir exactamente cómo será el desarrollo futuro de una persona.

Cada niño tiene una trayectoria diferente.

¿Puede recuperar las palabras que perdió?

En algunos niños sí pueden reaparecer palabras o desarrollarse nuevas habilidades comunicativas.

Pero no existe una garantía individual.

También puede ocurrir que la comunicación avance por caminos distintos.

Un niño que inicialmente utilizaba palabras y posteriormente las pierde puede beneficiarse de:

  • Gestos.
  • Pictogramas.
  • Sistemas visuales.
  • Comunicación aumentativa y alternativa.
  • Dispositivos de comunicación.
  • Nuevas formas de lenguaje oral.

Por eso, cuando existe dificultad para hablar, el objetivo no debería limitarse exclusivamente a recuperar una determinada cantidad de palabras.

Lo fundamental es proporcionar al niño una forma funcional de comunicarse.

¿Los pictogramas o una tablet pueden impedir que vuelva a hablar?

No.

Proporcionar sistemas de Comunicación Aumentativa y Alternativa no significa renunciar al lenguaje oral.

Estos recursos permiten que la persona pueda comunicar necesidades, decisiones y emociones mientras continúa desarrollándose.

La comunicación no debería esperar a que aparezca el habla.

¿La regresión está relacionada con las vacunas?

La evidencia científica disponible no demuestra que las vacunas causen autismo. Puedes leer nuestro artículo completo sobre vacunas y autismo para conocer los estudios más importantes.

El hecho de que muchas vacunas infantiles se administren durante los mismos primeros años en los que pueden hacerse evidentes determinadas características del autismo puede generar asociaciones temporales.

Pero que dos acontecimientos ocurran en un periodo parecido no demuestra que uno sea la causa del otro.

Grandes estudios poblacionales y revisiones científicas no han encontrado una relación causal entre las vacunas y el autismo.

Este tema merece diferenciarse cuidadosamente de la regresión porque la coincidencia temporal ha contribuido históricamente a mantener este mito.

¿Qué debe hacer una familia si observa una regresión?

El primer paso es no esperar durante meses esperando que desaparezca por sí sola.

Conviene comunicarlo al pediatra y explicar exactamente qué cambios se han observado.

Padres conversando con una profesional sobre cambios en el desarrollo de su hijo mientras el niño juega cerca

Puede ser útil anotar:

  • Qué habilidad desapareció.
  • Cuándo comenzó el cambio.
  • Con qué frecuencia utilizaba antes esa habilidad.
  • Si la pérdida fue repentina o progresiva.
  • Si existen cambios en sueño, alimentación o comportamiento.
  • Si se han observado movimientos o episodios inusuales.
  • Vídeos anteriores donde pueda verse la habilidad que se perdió.

Dependiendo de la historia del niño, el pediatra puede recomendar una evaluación del desarrollo y, cuando sea necesario, valoración neurológica, auditiva, genética u otras investigaciones.

La evaluación temprana puede ayudar

Cuando existen preocupaciones sobre el desarrollo, actuar temprano permite identificar las necesidades del niño y comenzar apoyos sin esperar necesariamente a tener todas las respuestas.

El CDC recomienda hablar con el profesional de salud cuando existan preocupaciones y solicitar una evaluación del desarrollo.

La intervención temprana puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades y suele ser más efectiva cuando comienza antes.

Niño utilizando pictogramas y una tablet durante una actividad de comunicación con una persona de apoyo

Esto no significa que exista una edad después de la cual ya no se pueda aprender.

Significa que no existe beneficio en ignorar una pérdida clara de habilidades esperando durante largos periodos.

No todas las pérdidas aparentes son una verdadera regresión

También pueden existir situaciones en las que una habilidad parece desaparecer temporalmente.

Por ejemplo, un niño puede utilizar menos palabras cuando está enfermo, cansado o atravesando un periodo de estrés.

También puede cambiar la frecuencia con la que utiliza determinadas habilidades dependiendo del contexto.

Por eso, para hablar de regresión es importante saber si existía una habilidad claramente adquirida y consistente que después dejó de aparecer de manera sostenida.

Un profesional puede ayudar a diferenciar estas situaciones.

Una regresión no es culpa de los padres

Cuando una familia observa que su hijo ha perdido habilidades es frecuente comenzar a revisar mentalmente todo lo ocurrido durante los meses anteriores:

“¿Hicimos algo mal?”

“¿Debimos darnos cuenta antes?”

“¿Fue algo que comió?”

“¿Fue porque cambiamos de casa?”

“¿Fue alguna decisión que tomamos?”

La regresión asociada al autismo no se explica simplemente por una decisión cotidiana de los padres.

Buscar culpables puede aumentar enormemente la angustia y distraer de lo que realmente necesita el niño en ese momento:

evaluación, comprensión y apoyo.

Lo importante no es únicamente recuperar lo perdido

Es comprensible que una familia desee que el niño vuelva a utilizar exactamente las habilidades que tenía antes.

Pero el desarrollo no siempre ocurre siguiendo el mismo camino.

Un niño puede recuperar algunas habilidades y desarrollar otras de manera diferente.

Puede aprender nuevas maneras de comunicarse.

Puede necesitar determinados apoyos durante periodos más largos.

Por eso, además de observar lo que se perdió, es importante identificar:

  • Qué capacidades conserva.
  • Cómo está intentando comunicarse.
  • Qué le interesa.
  • Qué le ayuda a aprender.
  • Qué situaciones le resultan difíciles.
  • Qué apoyos necesita actualmente.

La regresión es una señal para actuar, no una sentencia sobre el futuro

Ver desaparecer una palabra, un gesto o una habilidad que un hijo utilizaba puede ser profundamente preocupante.

Pero una regresión no determina por sí sola todo lo que ocurrirá después.

Lo que sí ofrece es información importante:

algo en el desarrollo merece ser evaluado.

Algunos niños autistas presentan regresión y otros no.

Algunos desarrollan nuevamente habilidades que habían perdido.

Otros encuentran nuevas formas de comunicarse y aprender.

El objetivo no debería ser comparar al niño permanentemente con quien era meses atrás.

Debería ser comprender quién es ahora, qué necesita y cómo podemos ayudarlo a seguir desarrollándose.

Fuentes consultadas

  • American Academy of Pediatrics. Identification, Evaluation, and Management of Children With Autism Spectrum Disorder. Pediatrics.
  • American Academy of Pediatrics. Información clínica sobre regresión del desarrollo.
  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Información oficial sobre Trastorno del Espectro Autista.
  • CDC. Learn the Signs. Act Early.
  • Investigaciones científicas sobre regresión del lenguaje y habilidades sociales en autismo.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. La pérdida de habilidades previamente adquiridas debe ser valorada por un profesional de salud.